Sin lugar a dudas, si hay una bebida que destaque la tradición mexicana es el pulque. De origen prehispánico y con una gran trayectoria y presencia en todas las épocas de la historia mexicana, ha llegado hasta nuestros días con la intención de rescatar desde la tradición de su elaboración hasta las raíces de su consumo.

Tras una larga historia de prohibiciones, mitos y leyendas a su alrededor, diversos establecimientos se dedican a deleitarnos con la bebida de los dioses. Y es en un esfuerzo conjunto de estos establecimientos que se lanza la quinta edición de la Feria de las Pulquerías Tradicionales en la Ciudad de México, este sábado 2 y domingo 3 de diciembre en el Centro Internacional de Negocios Azcapotzalco.

Las pulquerías nacen durante el siglo XVII en un esfuerzo del virreinato por prohibir el consumo de pulque, debido a que esta bebida, según sus detractores era generadora de violencia y “ritos carnales”, lo cual en un gobierno tan conservador como la corona española era inaceptable.

Tras los intentos de prohibiciones, el virrey Luis Enrique de Guzmán se dio cuenta que dentro de todas las bebidas el pulque era más puro y contenía menos alcohol, además de que tomado con medida tenía amplias bondades.

Así, se autorizó la venta de este elixir, que fue separado de las otras bebidas para permitir que se conservara su elaboración tradicional, y que su consumo fuera regulado directamente por los gobernantes.

Desde ahí y superando los obstáculos de los gobiernos que han pasado por la historia, los mitos sobre su elaboración y las competencias desleales de empresas enfocadas en otro tipo de bebidas, las pulquerías tradicionales se han instalado en la Ciudad de México, conservando, con gran esfuerzo los requerimientos, de impuestos y calidad sanitaria.

En la presentación de la quinta Feria de las Pulquerías Tradicionales, los miembros de la Asociación Nacional de Pulquerías y del Colectivo Cultural Pulquero, afirman que quedan sólo 52 establecimientos en la zona metropolitana, que cuentan con esos lineamientos, proporcionados en los siglos XIX y XX.

Los dueños de las pulquerías toman como referencia para la feria, lugares que fueron simbólicos en la historia del pulque, en ediciones pasadas la feria se realizó en el Museo de los Ferrocarrileros, donde alguna vez estuvo la estación del tren del Tepeyac, donde se recibían los barriles transportados desde el estado de Hidalgo y estuvo una aduana de pulque.

Ahora en la delegación Azcapotzalco, donde sólo queda una pulquería tradicional pero que tiene en su legado gran historia gastronómica y la apertura del Centro Internacional de Negocios de la delegación como punto de encuentro, los pulqueros se unen para acercar a la gente a estos establecimientos.

Tal como a mediados del siglo XX donde las pulquerías tuvieron un esplendor y se convirtieron en puntos de reunión e incluso de referencia cultural mexicana, la feria se amenizará con música en vivo de distintos géneros como la Sonora Dinamita, Royal Club, Banda Mixanteña De Santa Cecilia, Genero Other, Twin Monster, entre otros.

El objetivo principal de estas asociaciones, es impulsar a los establecimientos que venden esta bebida sin alteraciones y además llegar al público joven, a través de las presentaciones culturales y la apertura de22 de los 52 espacios, y de los que se agreguen, como puntos de expresión para la juventud.

Se podrán degustar más de 100 sabores de curados, pulque natural, antojitos típicos y algunos originarios de la zona como las famosas petroleras, y además la presentación de la primera revista impresa de Pulquerías Tradicionales “Panana”.

El ambiente será completamente familiar y puede ingresar público de todas las edades, cabe señalar que en las ediciones anteriores no se han presetado altercados de ningún tipo, por lo cual organizadores y autoridades recomiendan y apoyan el evento.

Si quieres acercarte a las pulquerías tradicionales y constatar que contrario a las creencias de los ochentas y noventas no son lugares insalubres, inseguros o inmorales, esta quinta Feria de las Pulquerías Tradicionales puede ser un buen comienzo para saborear el pulque, rescatar los establecimientos, y generar cultura del consumo de esta bebida.