El 8 de septiembre, a las 5 de la mañana, Mara Fernanda Castilla estudiante de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), fue vista por última vez por sus amigos en el bar “The Bronx” en Cholula, Puebla.

La joven de 19 años, abordó un taxi del servicio privado Cabify para que la llevara a su domicilio, ubicado en el fraccionamiento Torres de Mayorazgo, pero ella nunca llegó.

Familiares y amigos iniciaron su búsqueda y denunciaron a las autoridades la desaparición; sin embargo, la Fiscalía del estado de Puebla, a horas de que se cumpla una semana, no ha resuelto la pregunta: “¿Dónde está?”.

El caso de Mara no es aislado, pues se suma a una lista de 260 mujeres desaparecidas solo durante el 2017. La desaparición de féminas en la entidad se ha multiplicado desde el 2012 a la fecha.

Entre el 2012 y agosto de 2017, el número de desapariciones de personas del sexo femenino asciende a 780 casos, de acuerdo con el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas Desparecidas (RNPED); seis de cada diez, tenían entre 15 y 29 años; y otras 2 eran menores de 14.

<script id=”infogram_0_67126791-6ac1-44ec-85d8-30b745807d26″ title=”Desapariciones de mujeres en Puebla” src=”https://e.infogram.com/js/dist/embed.js?FjJ” type=”text/javascript”></script>

Conductor el principal sospechoso

Horas después de la desaparición de Mara, el conductor de la unidad de Cabify presentó su declaración de manera voluntaria, en la que afirmó haber dejado a la estudiante en su domicilio.

Como parte de la investigación, elementos de la Fiscalía hallaron, mediante geolocalización, el celular de Mara dentro del vehículo que se encontraba en el municipio de Terrenate, en Tlaxcala.

Ricardo “N”, como fue identificado el conductor, fue detenido como probable responsable de privación ilegal de la libertad.

A través de redes sociales, se ha difundido un video en el que presuntamente se observa al automóvil de Cabify estacionarse a unas cuadras del domicilio de Mara, el cual arranca sin que la joven descienda del auto.

Medios locales informaron que se trataba de grabaciones que formaban parte de la investigación.

Probable red de trata de personas

El aumento de desapariciones enciende las alertas en la entidad poblana. Mientras en 2012 hubo 12 registros de mujeres desaparecidas, la cifra tuvo su punto más alto en el 2016, cuando los casos llegaron a 279. En tanto, en 2017, con ocho meses transcurridos, ya los casos llegaron a 260.

La mañana de este jueves, Karen Castilla, hermana de Mara, solicitó, en entrevista con Carlos Loret, que la Fiscalía de Puebla se enfoque en encontrar a la joven.

Por su parte, el gobernador de ese estado, Antonio Gali Fayad, sostuvo en una declaración que Mara podría encontrarse secuestrada en Tlaxcala, un estado que fue señalado en 2010, como foco rojo de la trata de personas, por la Oficina contra la Droga y el Delito de la ONU,

La familia de la víctima ha dicho que han recibido llamadas anónimas en las que les aseguran que Mara se encuentra bien, un hecho que puede estar vinculado con otras desapariciones que podrían corresponder a una red de trata de personas que opera en conjunto en las entidades de Puebla y Tlaxcala.

El Periódico Central en Puebla ha documentado casos de desapariciones en los que los familiares de las víctimas señalan a una red de tratantes como los probables responsables.

Son los casos vinculados de Karina Yazmín Alducin Rodrígues, desaparecida desde el 21 de agosto de 2016; y el de Rosana Saraí Sánchez Olguín, el 31 de enero de 2017.

La madre de Karina, ha dicho al medio de comunicación local que lo último que supo de su hija fue que estaba con unos amigos en el antro “Imperio”, y que su pareja sentimental, Oscar Martínez Lezama, pasaría por ella en la madrugada; desde ese día no ha vuelto a verla.

A pesar de contar con evidencias entregadas por la madre de Karina, las autoridades no han dado una respuesta de su paradero. No obstante, ha recibido llamadas, como la madre de Mara, en las que le informan que se encuentra bien.

Rosana Saraí dijo a su madre que iría a ver lo de un trabajo de edecán por medio de una llamada, y fue la última vez que la escuchó.

Las familias de ambas mujeres sospechan que sus desapariciones tienen una conexión con un tercer caso de una joven llamada “Karen”, quien también frecuentaba el antro “Imperio” y que pudo conocer a Rosana y a Karina.

Tlaxcala destaca en el delito de trata; Puebla el segundo con más casos

El Diagnóstico Nacional sobre la situación de Trata de Personas en México, realizado por la ONU indica que Tlaxcala es “un estado que exhibe una incidencia delictiva relativamente baja, destaca en términos de la incidencia del delito específico de trata de personas”.

En enero de 2016, datos de la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas (FEVIMTRA) de la PGR, indicaron que Puebla era la segunda entidad con mayor número de casos de trata con 69 en seis años; sólo por debajo de la capital, que registraba 112.

Tlaxcala, ocupó el cuarto lugar con 53, aunque en algunos de sus municipios la trata de personas se ha convertido en su principal fuente de dinero. Es el caso de Tenancingo, que basa su economía en las redes de explotación sexual, uno de los fines de la trata de personas.