“Donde se dé cobijo y asistencia a animales rescatados nativos y endémicos del país, muchos de los cuales están en peligro de extinción. Un espacio que funcione como un centro educativo, que evite la reproducción de animales exóticos y traslade a santuarios y reservas todos los animales que sean posible” 

Postulados del Documento ZOOXXI

cuya firma fue cancelada

Después de varios días de afinar un convenio que buscaba la reconversión de los zoológicos capitalinos en centros de conservación de las especies, la Secretaría del Medio Ambiente capitalina (Sedema) canceló la firma que se tenía prevista ayer con Proyecto Gran Simio México.

La asociación civil planteó sobre la mesa de negociaciones, encabezadas por Roberto Sanciprian Tapia, director ejecutivo jurídico de la Sedema capitalina, que tras la muerte de diversos animales en cautiverio, como el caso del gorila Bantú, los zoológicos podrían asumir los postulados de la propuesta internacional ZOOXXI.

Sin embargo, en las horas previas a la firma se notificó la cancelación sin que se propusiera una nueva fecha para aterrizar la iniciativa que busca mejorar las condiciones de vida de los animales.

A decir de Paulina Bermúdez, titular de Proyecto Gran Simio México, sólo se le notificó que el convenio sería “reformulado”, sin precisar tiempos, y tampoco si se firmaría.

El ZooXXI es una propuesta de orden internacional impulsada por la Fundación Franz Weber y la Asociación Animalista LIBERA!, respaldada por un grupo de expertos provenientes de diversos sectores de la sociedad para la reconversión de los parques zoológicos, tal y como los conocemos hoy en día, con el objetivo de adaptarlos a la ciencia y a la ética de nuestra época.

En el convenio que se firmaría, ambas partes reconocían los postulados éticos y científicos de acuerdo con los objetivos del proyecto ZooXXI que buscar alcanzar zoológicos más autóctonos.

“Donde se dé cobijo y asistencia a animales rescatados nativos y endémicos del país, muchos de los cuales están en peligro de extinción. Un espacio que funcione como un centro educativo, que evite la reproducción de animales exóticos y traslade a santuarios y reservas todos los animales que sean posible”, detalla el documento en poder de Reporte Indigo.

En ese sentido, la inserción de cualquier animal en este nuevo proyecto debería tener como finalidad su rescate, rehabilitación y se eliminaba de este modelo la adquisición de nuevos animales por compra o intercambio.

Buscan activistas compromiso por escrito

La activista de Proyecto Gran Simio México, Paulina Bermúdez, dijo que el documento que se concretaría ayer buscaba el compromiso por escrito de las autoridades capitalinas para erradicar la comercialización de las especies, aunque a decir de la Sedema, hace años que no compran animales.

La propuesta entre ambas partes plantea que las decisiones serían tomadas por un comité compuesto por especialistas en derecho, filosofía, biología, veterinaria y demás áreas propias de la ciudad; una institución en pro de los animales.

“Un Zoo más divertido, que mediante el uso de tecnologías virtuales muestre a los animales tal y como verdaderamente son en sus hábitats naturales. Este principio implica reducir el encierro para exhibición de los animales que actualmente se encuentren en cautiverio, de manera paulatina, pero inmediata y con la finalidad de erradicarla”, menciona el documento.

A partir de ese acuerdo, toda remodelación o creación de infraestructura dentro del zoológico deberá partir del propósito de disminuir el cautiverio de las especies.

Los planes de conservación deberán elaborarse en los hábitats de los animales facilitando imágenes e información para la construcción  de espacios virtuales.

“Un Zoo educativo, cuyo abordaje, basado en el respeto y empatía hacia los animales, contribuya a reducir la violencia interpersonal y fomente una cultura de paz, que eduque la sensibilidad del individuo en el respeto a la vida y a la capacidad de sentir, sufrir y disfrutar”, contiene la propuesta al parecer rechazada.

Le dan fecha a Müller

En medio de todos esos planteamientos que no pudieron concretarse, en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal está acordado que Tania Müller, secretaria del Medio Ambiente, acuda por fin a una reunión de trabajo para el próximo 18 de agosto.

La cita se concreta luego de diversos llamados que han sido desestimados y bloqueados por los legisladores del PRD, que habían evitado la comparecencia de la secretaria en la Asamblea Legislativa.

Evaden propuesta

Para aterrizar todos los planteamientos se constituiría un grupo de trabajo en el que participaría por parte de la Sedema, las direcciones de los zoológicos de Chapultepec, San Juan de Aragón,

Los Coyotes, todos adscritos a la Dirección General de Zoológicos y Vida Silvestre.

Mientras que por parte de Proyecto Gran Simio, Paulina Bermúdez, su presidenta en México, con la participación de Paulina Rivero Weber.

Sin embargo, a pesar de que sólo faltaba que Roberto Sanciprián Plata de confirmara la hora en la que se firmaría el convenio ayer jueves, este evento fue cancelado.

“Que no quieren obligarse a aplicar la propuesta de ZOOXXI, de ahí que vayan a replantear el convenio”, explicó Bermúdez, quien ha lanzado críticas a la gestión de Tania Müller al frente de la Sedema y  ha exigido incluso, la renuncia de la funcionaria.

Desde la muerte del gorila Bantú durante un fallido operativo para trasladarlo al zoológico de Guadalajara, diferentes grupos de activistas e incluso diputados de oposición han solicitado a la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) un informe pormenorizado de lo que ocurrió no sólo con este simio, sino con otros que han perdido la vida en circunstancias poco claras.

De ahí que como parte de las negociaciones que se dieron para la firma del convenio se le haya solicitado a la Sedema informar a detalle cuál es el inventario actual de animales que se encuentran en cautiverio en los zoológicos de la capital, así como las bajas, causas y especies.

Otra de las peticiones planteadas por los activistas a Sedema es que se hagan públicos los resultados de las inspecciones aplicadas por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).