Elba Esther Gordillo es uno de los altos perfiles de la política mexicana más debilitados tras el pasado proceso electoral. Siendo que los acuerdos entre Morena y los remanentes locales de Nueva Alianza, brazo político del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), dieron buenos resultados. Lo que afianza la colaboración entre el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y la dirigencia magisterial que encabeza Alfonso Cepeda.


Mientras RSP, partido de la familia Gordillo, apostó por desconocer a AMLO y terminó perdiendo el registro, los remanentes de Nueva Alianza, brazo político del SNTE, abanderaron a los candidatos de Morena, así fuera con un apoyo nulo

Desde que recuperó su libertad a mediados de 2018, “La Maestra” Gordillo dejó claras sus intenciones de recuperar el control del SNTE, para lo que desplegó una red de apoyo denominada Maestros Por México, también constituida como asociación civil. Durante los últimos tres años, esta agrupación ha demandado la realización de elecciones para renovar la dirigencia nacional.

En este mismo periodo, el SNTE se acercó a la administración de López Obrador. Manteniendo reuniones constantes tanto con él como con su entonces secretario de Educación, Esteban Moctezuma, y respaldando su nueva reforma educativa, promulgada en 2019. Para el primer aniversario presidencial de López Obrador, en diciembre de dicho año, el sindicato movilizó a 36 mil maestros al Zócalo capitalino, según afirmó Cepeda Salas.

Ya con los resultados del 6 de junio, el grupo de Elba Esther Gordillo redobló esfuerzos contra Cepeda. Maestros Por México retomó su demanda de elecciones internas exactamente una semana después de la jornada electoral, el 13 de junio. Durante una asamblea en la ciudad de Querétaro, apelaron a las nuevas leyes de democracia sindical para exigir la renovación de la dirigencia.

Para analizar este panorama, Reporte Índigo entrevistó al doctor Marco Fernández, profesor-investigador de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey. Quien recalca el momento de debilidad que vive Gordillo, así como que esto no significa que la actual dirigencia del SNTE represente mejor los intereses de sus agremiados.


“Mi observación fundamental es que aquella ‘mexican Hoffa’ ya está muy venida a menos. Pero la alternativa no está arrojando a alguien democrático. Estamos en medio de liderazgos autoritarios, opacos y transas. Esa sigue siendo la realidad del SNTE, lamentablemente para los maestros y para el país. Convenientemente tolerado por el Gobierno”

Marco Fernández

Coordinador de Anticorrupción y Educación de México Evalúa

Respecto a las demandas de Maestros Por México para renovar la dirigencia nacional, Fernández ve poca posibilidad de que se concreten. No solo por la posición de debilidad al interior del sindicato en la que se encuentra la agrupación y la misma Gordillo, sino también porque Cepeda a posicionado figuras afines a él al frente de las secciones magisteriales, lo que le garantiza el control de los procesos internos.

La caída de RSP con Elba Esther Gordillo

Al debilitamiento de Elba Esther Gordillo se suma el fuerte revés que se llevó en el plano político-electoral cuando Redes Sociales Progresistas, partido comandado por su familia, no logró conservar el registro nacional ni ganó un solo distrito para la Cámara de Diputados. Siendo que, en un inicio, el instituto político trató de posicionarse como un aliado de Morena en la LXV Legislatura.

Aunque distante de RSP en 2021, la mano de Gordillo seguía presente. Su yerno, Fernando González, presidía el partido y René Fujiwara, su nieto, asumió la secretaría de organización. Ambos respaldaron públicamente a López Obrador en 2018, cuando “La Maestra” seguía recluida por cargos de lavado de dinero y delincuencia organizada. Maricruz Montelongo, hija de Gordillo, fue postulada como diputada plurinominal, aspiración truncada por la pérdida del registro.

Si bien RSP utilizó la imagen de López Obrador en su búsqueda del registro y se le veía como un aliado seguro de Morena, ya en la contienda electoral optó por desconocerlos. Bajo el lema de “sanar a México”, el partido de la familia Gordillo arremetió contra el Gobierno federal por sus estrategias ante las crisis que enfrenta el país en materia sanitaria, económica y de seguridad.

“En términos electorales, demostraron que no tienen fuerza. No tienen una interlocución adecuada con el Gobierno federal, tan es así que, rumbo al final de la campaña, ya hasta andaban criticando la organización de la Cuarta Transformación. Lo cual habla de que no terminó de cuajar una coalición”, apunta el también coordinador de Anticorrupción y Educación de México Evalúa.

El apoyo de Nueva Alianza

Por el contrario, el SNTE consolidó su cooperación electoral cuando Morena incluyó en su coalición a los 17 partidos estatales de Nueva Alianza remanentes tras la pérdida de su registro nacional, coordinados por Sonia Rincón, colaboradora cercana de Cepeda. Los que también abanderaron a los hoy gobernadores electos de Sonora, Tlaxcala, Zacatecas, Nayarit y Colima.

En términos políticos, Fernández destaca que la aportación de Nueva Alianza fue mínima, puesto que en los estados no fueron determinantes para los triunfos de los morenistas ni los legisladores que consiguieron lograrán que el partido guinda tenga la mayoría en los 19 congresos estatales que ganaron, pero sí fue una muestra de cómo el SNTE está alineado con la administración de López Obrador.


Al debilitamiento de Elba Esther Gordillo se suma el fuerte revés que se llevó en el plano políticoelectoral cuando Redes Sociales Progresistas no logró conservar el registro nacional

“Terminan cooperando a cambio de ciertas canonjías como, otra vez, el control de las plazas. Por más que prometieron que con la reforma educativa no iba a pasar eso. Producto de ese intercambio, están manteniendo una disciplina dentro del SNTE. Ante el recorte de más del 80 por ciento de los recursos para capacitación docente, uno esperaría que una organización realmente preocupada por sus agremiados hubiera alzado la voz, no lo vimos”.

Tras las elecciones y la desaparición de RSP, López Obrador enfiló contra sus nuevos opositores en San Lázaro. Particularmente contra Gabriel Quadri, a quien ahora señala en sus conferencias mañaneras al menos un par de veces por semana. Entre sus comentarios, presenta como un antecedente negativo el que el diputado electo fue impulsado por Gordillo como candidato presidencial de Nueva Alianza.

“Algo se pudrió durante el proceso electoral que, por más coqueteada que se dieron en su momento, incluso el partido Elba Esther y su yerno cuestionaba si la cuarta transformación había abandonado al magisterio. Eso te dice todo en todo en términos del distanciamiento político entre los actores. Personajes cercanos no se dicen estas cosas”, concluye Fernández.

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