Juan Manuel Enríquez está demandado por lo ejidatarios, pues ahora trabaja en el Ayuntamiento de Tlajomulco y fue presidente del Comisionado Ejidal

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El proyecto de Enrique Alfaro Ramírez tiene una deuda con los ejidatarios y habitantes de Cajititlán. Desde la administración del excandidato al gobierno de Jalisco por Movimiento Ciudadano  se arrastran promesas que les han incumplido a ejidatarios de Cajititlán. 

Las inconformidades por la alta contaminación de la laguna de Cajititlán continúan, las afectaciones no solo causan un impacto en dicha zona sino en toda la región. Ejidatarios y campesinos de otros poblados demuestran su malestar ante el severo impacto ambiental.

Desde noviembre del año pasado, 50 ejidatarios de Cajititlán, representados legalmente por Vania Sotomayor Ybarra e Ignacio Rodríguez García, interpusieron denuncias penales en contra del Ayuntamiento de Tlajomulco, así como contra el Comisariado Ejidal, en ambos casos contra las actuales y las anteriores administraciones. 

En las demandas penales al Ayuntamiento señalan como responsables a Enrique Alfaro, Ismael del Toro y Alberto Uribe Camacho, anterior presidente municipal, actual presidente municipal y presidente interino, respectivamente. Los señalamientos se hicieron a partir del incumplimiento de un contrato de comodato en el que se llevarían a cabo seis obras en beneficio de Cajititlán. 

De igual forma, la demanda penal es en contra de todo el Comisariado Ejidal, un grupo de tres personas que representan al ejido. La actual administración se encuentra conformada por Cosme Tadeo Herrera, David Rodríguez Flores y Rafael Pérez Virgen; mientras que en la pasada administración se encontraban Juan Manuel Enríquez Haro, Marcos Romero Flores y Martín Barajas Ángel; presidentes, secretarios y tesoreros, respectivamente. Todos están denunciados. 

Las obras mencionadas consistían en la construcción de dos colectores, una planta de tratamiento de agua residual, el andador, malecón superficial y la casa ejidal. Los cuales, según el Ayuntamiento, ya fueron entregadas, pero los ejidatarios dicen lo contrario. 

El proyecto contemplaba una inversión total de 40 millones de pesos, y los proyectos, según los abogados de los ejidatarios, debieron haber estado concluidos a mediados del año 2011.

Las demandas fueron interpuestas ante la Procuraduría de Desarrollo Urbano (Prodeur); los procesos son llevados a cabo por la Agencia Uno Especializada de Tlajomulco, en la cual, denuncian los demandantes, les han puesto trabas para el avance del proceso y han sido removidos los funcionarios de dicha área para entorpecer los casos. 

Se les acusa en una ampliación de la denuncia de “los hechos, actos y omisiones que han producido y continúan produciendo desequilibrio ecológico, además de la mala administración, desviación y simulación de actos y hechos con los recursos económicos otorgados para el saneamiento de la Laguna de Cajititlán”, de la cual Reporte Indigo tiene una copia.

Los abogados y ejidatarios dan muestra de que los proyectos no están hechos como el Ayuntamiento afirma, pues aunque la remodelación del malecón ya se puede ver, los colectores interiores y los corredores que se contemplaban en el proyecto no existen.

Así mismo reclaman el nulo funcionamiento de las plantas tratadoras de agua, pues después de que Reporte Indigo realizara un recorrido por la zona, se pudo comprobar que el agua pasa por canales que van directo a la laguna, pero sin ser tratadas.

Las corrientes que son llevadas por un tornillo hidráulico directamente a canales que desembocan en la laguna, arrastran consigo el drenaje y el hedor insoportable de los desechos de distintos pueblos. 

Y es que de acuerdo a un estudio reciente realizado por la Universidad de Guadalajara (UdeG), a petición de los representantes legales de ejidatarios, todos los puntos estudiados por el Laboratorio de Análisis Externos del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI), tienen parámetros fuera de la norma NOM 001 ECOL 1997. 

“Y con esto se favorece que haya algas, se desarrollen especies indeseables y haya una eutrofización (enriquecimiento anormal de nutrientes de un ecosistema) acelerada de la laguna (…) que con el tiempo, si esto sigue aumentando, traerá serios problemas para la vida acuática”, menciona el estudio del CUCEI.

Dicho estudio fue entregado a los ejidatarios en abril de este año y realizado por el maestro en Ciencias Químicas por la UNAM, Gabriel Palacio Huerta, del CUCEI.

Comisariado en la nómina

Recientemente, en mayo de este año, se realizó una ampliación de la demanda en contra del Ayuntamiento de Tlajomulco de Zúñiga y demás implicados del caso. Entre los nombres acusados figura el antiguo presidente del Comisariado Ejidal.

Juan Manuel Enríquez Haro, es el demandado que los ejidatarios señalan como sobornado por las autoridades locales para permitir arbitrariedades en las construcciones que se llevaban a cabo en el ejido con la firma del mismo.

Actualmente Enríquez Haro aparece en el organigrama del Ayuntamiento de Tlajomulco como “director del proyecto Cajititlán”, además aparece dentro de la nomina con un sueldo que alcanza alrededor de 30 mil pesos mensuales.

Entre las demandas no solo figura el Municipio y personas que abusaron de la confianza de los ejidatarios, sino que también se presentó una denuncia a Geo Jalisco S.A. de C.V. por los excesos cometidos para la construcción del fraccionamiento Arvento.

Arvento está situado a las afueras de Cajititlán, como una pequeña ciudad, los ejidatarios afirman que la construcción de ese proyecto inmobiliario se realizó con materiales extraídos de sus hectáreas sin permiso.

De acuerdo a lo que Reporte Indigo pudo constatar, existe un amplio número de hectáreas de las que se extrajo el balastre para relleno de fraccionamientos. Dichas hectáreas, según los demandantes, no cuentan con el permiso para realizar esa tarea en algunas de las zonas afectadas.

Además de eso, la demanda se interpuso por la introducción de ductos y la perforación de pozos que permiten al fraccionamiento sacar agua de la laguna para proveer a las casas construidas.

Para los pobladores sacar agua de la cosecha en beneficio del fraccionamiento es un robo, pues los ejidatarios son dueños de hectáreas de la laguna desde 1923. Sin embargo, aún más molestia les ha causado la prohibición de paso por un camino que el fraccionamiento tomó como suyo.

Dicho camino, ahora de concreto, está prohibido para toda maquinaria que utilizan los campesinos para sacar sus cosechas, pues la justificación de los vigilantes de Arvento es que podrían dañar el camino construido, según los ejidatarios. 

Los demandantes hacen un llamado a las autoridades que hasta la fecha, dicen, han sido omisas en el caso y agregan que lo único que les importa es el saneamiento de la laguna, pues es uno de los principales problemas.

Anuncian que las demandas en contra de Enrique Alfaro e Ismael del Toro, así como de Alberto Uribe, seguirán en proceso hasta que se haga justicia para ellos. A pesar de dichas demandas, las soluciones parecen no llegar.

Descontento general

Las cámaras de Reporte Indigo realizaron un recorrido por la zona para detallar las anomalías de contaminación y abusos en la infraestructura, aún sin funcionar, que construyó el Ayuntamiento. 

En el recorrido se pudo constatar que las inconformidades no solo son e los ejidatarios de Cajititlán, también hay demandas de ejidatarios de San Miguel Cuyutlán. Al acercarse, los ejidatarios relataron el casi nulo funcionamiento del tornillo hidráulico que bombea agua hacia Cajititlán, lo que ocasiona para ellos inundaciones en los canales aledaños.

Más adelante, al revisar una planta de tratamiento desde la carretera, un par de campesinos de la región se presentaron para denunciar que ante las inundaciones de los canales, sus campos de maíz terminan también inundados, echando a perder sus cosechas.

En ambos casos se logró establecer un vínculo de todas las inconformidades, ambos grupos se ofrecieron a dar todo el apoyo necesario para que el Ayuntamiento de Tlajomulco reaccione ante dichas demandas.

En general, la población  de la zona muestra un descontenteo hacia la actual gestión de Ismael del Toro y la anterior, de Enrique Alfaro, quienes a la fecha no se han pronunciado sobre las denuncias en su contra, y no dan respuesta a la problemática que no es tan reciente como parece.