La crisis migratoria y los malos tratos en contra de ciudadanos extranjeros no solo ocurren en la frontera sur de México ni contra personas centroamericanas. Víctor Campos Bolòs, ciudadano español, se encuentra detenido desde el lunes de la semana pasada en la Estación Migratoria de “Las Agujas”, en la Ciudad de México, sin saber qué pasará con él.

Tras un operativo del Instituto Nacional de Migración (INM) en el que detectaron una “irregularidad” en su situación migratoria, el vocalista de la banda punk Oi The Arrase denuncia que la burocracia y las irregularidades han sido la constante por lo que no encuentra una solución para salir del centro de detención.

Víctor “Bisonte” ha visitado México en varias ocasiones, como vocalista del género punk en la banda Oi the Arrase y su proyecto solista Bisonte 1312, como turista y también con motivos personales.

En esta ocasión llegó a la capital para continuar con un proyecto de vida que incluía emprender un negocio, sin embargo buscó primero la estancia de turista debido a la facilidad del trámite, y conforme avanzara el proyecto solicitaría una estancia mas prolongada.

Tras los cambios en el semáforo epidemiológico por COVID-19 el negocio de Víctor no prosperó, sin embargo buscó otras formas de empleo y de continuar con su proyecto de vida en la ciudad de Guadalajara, Jalisco.


El 22 de agosto, fecha en la que Víctor decidió mudarse a Guadalajara, fue detenido a punto de abordar el autobús. La detención se llevó a cabo después de que agentes de migración se percataron que sus papeles de residencia como turista estaban vencidos.

Posteriormente fue llevado a la estación migratoria de Las Agujas en la Ciudad de México, donde los agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) le informaron que estaría ahí hasta arreglar su situación migratoria,

Sin embargo, hasta el día de hoy el proceso no tiene ningún avance, no procede la deportación ni tampoco el arreglo de la situación migratoria, además de que se vulneran los derechos humanos, no solo de Víctor, sino de todos los extranjeros detenidos en la Estación migratoria.

Tanto autoridades migratorias como del Consulado Español, prometieron la pronta recuperación del estatus migratorio de Víctor, pero en la realidad por la confusión burocrática y la actual legislación en la materia el trámite puede tardar hasta 180 días hábiles en realizarse, tiempo en el cual la situación legal y los derechos de Víctor pueden verse vulnerados, debido a irregularidades que denuncia Víctor y que son una constante en las Estaciones Migratorias a lo largo del país.

Hasta el momento, la forma en la que se puede recopilar el testimonio de Víctor es a través de grabaciones de las llamadas que realiza a su pareja Karen Gabriela Pérez Mejía, quien ha estado al pendiente de su situación y ofreciendo soluciones.

La solución que ofrecen los agentes del INM es un “regreso asistido”, con la posibilidad de regresar a México, sin embargo la persona que recibe esta situación tiene que pagar el vuelo que al inicio corre por parte de las autoridades mexicanas.

“Las Agujas” Estación migratoria polémica

Desde 2018 se han denunciado diversas irregularidades y violaciones a los derechos humanos en la Estación migratoria Las Agujas, ubicada en la alcaldía Iztapalapa.

A mediados de 2019 la Comisión Nacional de Derechos Humanos reportó que los migrantes recluidos padecen de chinches, alimentos de mala calidad y hacinamiento.

“El INM no garantiza que las personas migrantes ahí alojadas gocen de estancia digna, segura y reciban trato con debido respeto a su dignidad”, afirmó el organismo en un comunicado en el que recordó que hace un año, en 2018, ya había reportado lo mismo y la situación no había mejorado.

Además en el informe se advierte que el personal no ha recibido capacitación acerca de la prevención de la tortura y los Protocolos de Estambul, lo que hace susceptible al centro de violar los derechos humanos de los detenidos.

Sobre los tiempos de resolución de los casos y las estancias largas de los migrantes en las estaciones, la Red de Documentación de las Organizaciones Defensoras de Migrantes (REDODEM) en su informe de 2018 concluyó que existe un riesgo para los derechos humanos por el plazo de cumplimiento e inicio de los trámites para regular su situación.

En la Ley se estipula que los plazos dependiendo del trámite podrían ir de los 20 días hábiles hasta los 180, eso contando con todos los requisitos necesarios para solicitar la regularización migratoria. En el caso de Víctor, el plazo podría ser el mayor.

Además en el informe de la REDOEM se hace una advertencia sobre la violencia que ejercen las autoridades migratorias y el hacinamiento, mismos que no han sido resueltos y que al contrario aumentan con el uso de las Fuerzas Armadas para tareas de seguridad en las Estaciones migratorias y en las calles, como se evidenció el pasado 29 de agosto en Tapachula, Chiapas.

Particularmente en la Estación migratoria Las Agujas en Iztapalapa la CNDH indicó en su informe anual que las condiciones del centro tenían deficiencias que ponen en riesgo la salud de los detenidos, en temas como la higiene y el hacinamiento.

Además en el informe se advierte que el personal no ha recibido capacitación acerca de la prevención e la tortura y los protocolos de Estambul lo que hace susceptible al centro de violar los derechos humanos de los detenidos.

Tiempos difíciles

Los primeros días Víctor Campos Bolòs tuvo dificultades para comunicarse con sus conocidos y amigos en México, además de informar su situación en el consulado, debido a que la burocracia no se lo permitió durante las primeras horas, primero fue pospuesto el derecho a la llamada y después el argumento de que necesitaba monedas de 5 pesos para tener contacto con el exterior a través de un teléfono.

La burocracia también se hace evidente de parte del Consulado Español, que le prometió resolver la situación en unos días, sin embargo ha pasado mas de una semana y no se ve una solución, la cual Victor ha tenido que buscar junto con sus conocidos en México y España.

En cuanto al hacinamiento, el testimonio de Víctor cuenta que hay mucho más de 400 personas detenidas en la Estación Migratoria “Las Agujas”, la capacidad del centro es de 434, y ya en 2016 se emitió la recomendación 60/2016 de la CNDH en la que se concluyó que se llevaban a cabo las gestiones para evitar hacinamiento y problemas sanitarios.

Uno de los riesgos del hacinamiento y de la falta de capacitación de los agentes migratorios es precisamente el brote de COVID-19, que actualmente causa alarmas en el país por el aumento e contagios y la llegada de la variante Lambda.

En 2020 ya se había denunciado a través de medios que no todas las estaciones tienen servicio médico las 24 horas y que no se realizaban las pruebas necesarias para los contagios a pesar de identificarse síntomas entre los detenidos. No obstante, las autoridades del INM han negado los contagios en las estaciones.

Además de las condiciones que merman la salud de los detenidos se enumeran otros casos de abuso como el de 2015 donde se presentaron 15 denuncias contra funcionarios del INM ante la Procuraduría General de la República, por extorsionar a migrantes cubanos de paso por México.

Todas estas situaciones causan preocupación en la pareja de Víctor, quien ha estado pendiente de la situación.

La última actualización indica que Víctor podría ser deportado en la modalidad de repatriación asistida, sin embargo Karen Gabriela sospecha que la falta de atención del INM y del consulado es por la insistencia en la violación de los derechos de Víctor, al grado de que el Consulado Español se niega a atender sus llamadas.


“Víctor cuenta que tiene hambre todo el tiempo, que les dan muy poco de comer, a los detenidos no se les permite fumar y menos salir al patio”

Karen Gabriela Pérez Mejía

Pareja de Víctor ‘Bisonte’

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