Como parte de su bono de marcha, los diputados de la legislatura anterior se repartieron los fondos del año pasado y dejaron en ceros el Fideicomiso del Fondo de Apoyo a la Educación y el Empleo para los Jóvenes del DF


El primer paso ha sido emplazar a rectores y directores de los centros de estudios a entregar un informe detallado de cada beneficiario del programa 

El programa de becas para estudiantes de educación media y superior de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) está a punto de desatar una batalla legal.

La Comisión de Gobierno de este órgano legislativo pretende hacer desaparecer el Fideicomiso del Fondo de Apoyo a la Educación y el Empleo para los Jóvenes del DF que, en teoría, beneficia a miles de estudiantes. 

El argumento de los legisladores deriva de los resultados de la Auditoría Externa que mandó a realizar la VI legislatura a ese programa, que indica que existe un manejo discrecional de los recursos públicos.

Esto, debido a que los 100 millones de pesos que reciben las escuelas públicas y privadas cada año se entregan sin ninguna regla de operación.

Por eso, los actuales legisladores acordaron hacer una revisión minuciosa del padrón de beneficiarios, de los montos autorizados para cada estudiante y su  situación académica.

Sin embargo, la ruta está clara: eliminar el Fideicomiso. Y como primer paso, emplazaron a los rectores y directores de estos centros de estudios a entregar un informe detallado del uso de los recursos públicos.

Por esa razón, las escuelas privadas amagaron con emprender acciones legales –por incumplimiento de contrato– contra la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.

Los representantes de la red de escuelas privadas con las que la ALDF tiene firmado un convenio, aseguran que los diputados ya les anunciaron la cancelación del programa de becas y que pusieron en tela de juicio su prestigio.

Reunión con notario

La tarde del miércoles pasado, el presidente de la Comisión de Gobierno de la ALDF, Manuel Granados, llamó a los directivos de estos planteles a una reunión urgente.

A la cita acudieron los representantes escolares y, por parte de la ALDF, solo se presentó un notario público, quien les notificó que deben entregar un informe del uso de los recursos que se les entrega.

De acuerdo con la versión de los ofendidos, las autoridades les hicieron saber que no confían en ellos y que será cuestión de tiempo la desaparición del programa de becas.

Según la versión de Manuel Granados, el oficial mayor, Josué Ramos, y el notario se limitaron a pedir los pormenores de cada alumno que se beneficia de este sistema. Pero adelantó que otro de los temas fundamentales consiste en analizar si la ALDF tiene o no facultades para entregar programas sociales como lo hace el gobierno de la ciudad.

“El tema de esta revisión es con apego a las clausulas del contrato. Esta diligencia fue en el sentido de notificarles una solicitud de rendición de cuentas, porque están ejerciendo dinero del presupuesto público.

“Por ese pequeño motivo tienen la obligación de dar detalle del alcance, montos y de la última actualización del padrón de beneficiarios que tiene el Fideicomiso de los Jóvenes”.

Si desaparece o no, es una decisión que se tomará en los próximos días, dijo Granados a Reporte Indigo en entrevista telefónica, tras considerar que las instituciones académicas se niegan a rendir cuentas.

Por su parte, los empresarios del ramo educativo se sintieron afectados por la suspensión del programa de becas, ya que se ha tomado una decisión sin que todavía haya acabado el ciclo escolar ni la revisión.

El amago de una denuncia civil está en puerta y se prevé que la misma también incluya al Instituto Politécnico Nacional (IPN) y a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) de acuerdo con los asistentes a la reunión.

Becas de origen dudoso

Desde mediados de la legislatura pasada, los diputados acordaron crear el Fideicomiso de Educación con una inversión inicial de 150 millones de pesos en beneficio de 24 mil estudiantes.

La propuesta fue cuestionada por los diputados de la bancada panista y los detractores de la entonces presidenta de la Comisión de Gobierno, Alejandra Barrales.

En 2010, algunos perredistas, como Víctor Varela, afirmaron que era un programa para favorecer la candidatura de Barrales a través de “escuelas patito”, pero nunca aportaron pruebas.

El tiempo pasó y las quejas de opacidad sobre el número de beneficiarios continuaron en 2011 y 2012, hasta que concluyó la V legislatura local.

Como parte de su bono de marcha, los diputados anteriores se repartieron los 100 millones de pesos del año pasado y dejaron en ceros al Fideicomiso del Fondo de Apoyo a la Educación y el Empleo para los Jóvenes del DF.

Ese tema fue denunciado por la actual legislatura. Pero el entonces poderoso grupo bejaranista vio en este proyecto la oportunidad de manejar 100 millones al año sin mayor dificultad.

El 15 de noviembre del 2102 Reporte Indigo publicó las intenciones de IDN de transformar las becas en un programa de entrega de computadoras, tal y como lo prometió la senadora Dolores Padierna (esposa de René Bejarano) durante su campaña electoral.

Por eso, el último día del ejercicio fiscal 2012 consiguieron recursos y los ingresaron al Fideicomiso de la ALDF, un dinero que sigue ahí y que se tenía previsto usar a favor de los bejaranistas.

Sin embargo, el pleito entre Bejarano y el jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, terminó por fracturar la relación de la IDN con Manuel Granados (presidente de la ALDF). 

Y por eso aún no se toma la decisión de cuál será el destino final de los 100 millones que tiene la ALDF dentro de ese fideicomiso.

Las responsabilidades 

Según las modificaciones que se hicieron a la Ley Orgánica de la ALDF, para la creación del Fideicomiso, las responsabilidades recayeron en la Oficial Mayor de entonces, Freyja Doride Puebla.

Pero el Comité Técnico del Fideicomiso se encargó de garantizar que la V legislatura saliera limpia; se hizo una auditoría y no hubo observaciones de fondo.

Y las ambiciones de los actuales legisladores tiene sumergidos en un grave problema a la ALDF, ya que mientras deciden qué hacer, la óptica apunta a  que más de 40 mil jóvenes dejarán de recibir sus becas.