"La nueva aparición es en gran parte una medida defensiva (...) siempre hay nuevos conflictos que podrían crear una mayor confrontación”

Neil Harvey

Autor del libro The Chiapas Rebellion

Para el periodista inglés Ioan Grillo el pasado 21 de diciembre no solo fue histórico por el calendario maya, sino también por el calendario zapatista. 

Luego de preguntarse si los rebeldes siguen siendo relevantes en México en un artículo para la revista Time, recordó que ese día decenas de miles de turistas que visitaron México por “el fin del mundo”, atestiguaron el silencioso –pero apantallante– regreso de los zapatistas. 

Y para explicar este suceso, Grillo recopiló varias de las teorías sobre su reaparición.

Múltiples teorías 

La primera tiene que ver no con el 21, sino con el 22 de diciembre  (número en varios pasamontañas de los marchantes). La manifestación podría deberse a que el 22 se cumplían 15 años de la masacre de 45 zapatistas desarmados.

La segunda tiene que ver con que fue tres semanas después de la toma de protesta de Enrique Peña Nieto.  Pudo haber sido simplemente un símbolo de rechazo al regreso del PRI a Los Pinos, destaca Grillo. 

Incluso días después de la marcha silenciosa, el subcomandante Marcos publicó un comunicado juzgando la elección de Peña Nieto de ilegítima y de ser una imposición mediática, proponiendo “resistirla y combatirla”.  

Por otro lado, simpatizantes del EZLN dicen que no es un regreso, sino que siempre han estado ahí, pero que en los últimos años se mantuvieron altamente activos en sus bases, pero fuera del foco de los medios. 

Otra teoría es que los zapatistas quieren seguir estrechando lazos con las nuevas campañas de indignación como Occupy Wall Street y el 132.

Otro posible motivo sería que fue producto del deseo característico del subcomandante Marcos de causar booms mediáticos. 

Finalmente, Grillo incluye la teoría de que podría ser el inicio de una movilización en contra del PRI y en defensa de las tierras que tomaron luego de su rebelión. 

Del artículo también habla sobre la respuesta que el gobierno de Enrique Peña Nieto tuvo hacia los zapatistas luego de su silenciosa aparición.

“La nueva administración ha tomado inicialmenre un acercamiento cauto y conciliador con los zapatistas”, afirma el periodista. 

Y por último cita al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien declaró hace unos días que “Todavía no los conocemos (a los zapatistas)”, por lo que no podía dar una opinión completa de ellos. 

Sin embargo, queda en duda las futuras acciones tanto de los rebeldes como del gobierno que, como el de 1994, es priista.