Aspirantes a la candidatura presidencial express

Generando más polémica que expectativa, figuras del partido en el poder y de la oposición aprovechan el inicio temprano del proceso de sucesión para declararse presidenciables rumbo a 2024

Con el proceso de sucesión de la Presidencia iniciado de manera adelantada, distintas figuras han alzado la mano para buscar la candidatura

Con el proceso de sucesión de la Presidencia iniciado de manera adelantada, distintas figuras han alzado la mano para buscar la candidatura

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Con el proceso de sucesión de la Presidencia iniciado de manera adelantada, distintas figuras de las fuerzas políticas en contienda han alzado la mano para buscar la candidatura. Además de los principales competidores, en esta ocasión se han sumado perfiles que muestran pocas posibilidades, pero no por eso dejan de incrementar el debate público en torno al 2024.

Figuras como Ricardo Monreal en Morena o Alejandro Moreno en Va por México han puesto en entredicho la unidad de sus bloques e incluso han generado advertencias de ruptura

Quizá el más notorio de este grupo de aspirantes es Gerardo Fernández Noroña, diputado federal del Partido del Trabajo, quien se destapó apenas inició la llamada “cuarta transformación”. Además de proclamarse “el candidato del pueblo”, también ha advertido que el bloque oficialista no repetirá en Palacio Nacional sin su ayuda.

Patricia Armendáriz y Antonio Pérez Garibay, diputados federales de Morena, se candidatean a sí mismos bajo el argumento de que “los empresarios de la 4T haríamos un gran trabajo para llenar los zapatos de nuestro presidente”. Aunque ambos tampoco descartan competir por las gubernaturas de Chiapas y Jalisco, respectivamente.

Desde la oposición, el diputado federal de Acción Nacional y excandidato presidencial de Nueva Alianza, Gabriel Quadri, insiste en que volverá a aparecer en la boleta al grado de dedicar extensas publicaciones en redes sociales para delinear lo que sería su “gobierno de salvación y reconstrucción nacional”.

Electa senadora por Morena en 2018, Lilly Téllez se afilió al PAN para competir por la candidatura bajo la promesa de “meter a la cárcel” a López Obrador. Siendo la única de este listado que ha recibido cierto respaldo por parte de la dirigencia nacional de su partido, pues Marko Cortés la posiciona junto con otros senadores, gobernadores y diputados panistas.

Por su parte, Damián Zepeda, también senador del PAN, admitió su interés por aparecer en la boleta, pues considera que la oposición debe adelantar tiempos en la selección de su candidato. Crítico de la alianza Va por México y del llamado “PRIAN”, también ha emprendido una gira nacional para advertir de los peligros que representan los gobiernos de Morena.

La importancia del ‘destape’ a la candidatura presidencial

En entrevista con Reporte Índigo, el doctor Gustavo López Montiel, profesor de ciencias políticas del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey explica que “bajo las condiciones actuales, hay varios personajes que asumen que tienen posibilidades, que se les ha mencionado o que podrían construir una candidatura desde cero”.

También recuerda que este tipo de destapes anticipados son, hasta cierto punto, parte del proceso político. Pues tanto Vicente Fox como el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador confirmaron sus respectivas aspiraciones para contender en el 2000 y el 2006 aún a mediados del sexenio previo.

“En realidad, los y las que tienen posibilidades grandes de ser candidatos o candidatas y, obviamente, de ganar la Presidencia, pues son pocos. Pero sí, es el momento para comenzar a mencionarse y ver las posibilidades que tienen dentro de cada una de las opciones políticas que están construyéndose”.

“Lo relevante de plantearse como candidata o candidato en este momento es que, cuando llegue la designación de candidaturas ya previo a la elección, ahí es donde puedan negociar. Van a empezar a presionar por posiciones. Van a decir ‘no puedo, cedo mi lugar, pero dame estos espacios’”
Gustavo López MontielAcadémico del Tec de Monterrey

Esta estrategia de presión incrementa al tomar en cuenta que “no vamos a tener muchas candidaturas a la Presidencia por las condiciones que tenemos de Morena como movimiento dominante y, al final de cuentas, los otros partidos se van a tratar de unir para ir en contra”, explica el académico.

Aunque al momento de sus destapes estas figuras logran captar algo de atención, lo cierto es que ninguno figura en las encuestas y preferencias a tres años de la contienda electoral. Además de que la mayoría de estos aspirantes buscan el posicionamiento mediático mediante la polémica, con declaraciones estruendosas y ataques constantes al bando contrario.

Aún con esta presencia mediática, aspirantes de este tipo tampoco son vistos como un riesgo al interior de sus respectivas fuerzas políticas. Como sí ocurre con figuras como Ricardo Monreal en Morena o Alejandro Moreno en Va por México, cuyas aspiraciones han puesto en entredicho la unidad de sus bloques e incluso han generado advertencias de ruptura.

Sobre esto, el doctor López Montiel recalca que, si bien las campañas pueden incidir en la opinión de los votantes, las elecciones se ganan con estructuras.

“Muchos de estos aspirantes en realidad juegan a la división de estructuras. Ellos saben que no es lo mismo ser candidato en términos mediáticos, como Quadri, que tener una estructura que soporte la candidatura”.

También influye el que sea el mismo López Obrador quien aliente la discusión pública respecto a su sucesor. Habiendo dedicado varias mañaneras a enlistar a las “corcholatas” con las que que cuenta su partido y contrastándolas con las fuerzas opositoras, donde todavía no aparece un perfil que pueda encabezar el bloque contrario.

Los aspirantes autodestapados no parecen entrar en el radar de sus partidos, ni como posibles presidenciables ni como riesgos de división al interior de sus bloques

“El Presidente lo hace porque una de sus principales preocupaciones es controlar su propia sucesión, como fue la preocupación de muchos expresidentes ver quién queda”, agrega López Montiel.

“Tiene opciones amplias y a partir de ahí va configurando, pero eso no deja claro que Morena se mantenga unido en torno al candidato o candidata que el Presidente decida”, concluye.

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