Los micro, pequeños y medianos empresarios del país recorren el primer kilómetro del “maratón recuperación 2021” con recursos agotados, escaso apoyo gubernamental y débil conocimiento digital para adaptar sus negocios.

El número de empresas que perecieron en 2020 producto de las medidas de confinamiento que establecieron el Gobierno federal y los locales para tratar de contener los contagios ascendió a un millón 10 mil 867, en tanto que las que lograron sobrevivir reportaron afectaciones por disminución de ingresos, baja demanda y escasez de insumos o productos, de acuerdo con la Encuesta Sobre el Impacto Generado por COVID-19 (ECOVID-IE segunda edición 2020), elaborada por el INEGI.

El paro a las actividades no esenciales en cinco estados del país durante diciembre y los primeros días de enero, el periodo comercial más importantes del año, fue el último eslabón en la cadena de afectaciones que ha provocado la pandemia por COVID-19 a las pequeñas y medianas empresas del país.

Tan sólo en la Ciudad de México, el cambio al Semáforo Rojo, es decir, la alerta de contagio máxima, se prevé que provoque la desaparición de aproximadamente 80 mil negocios, de acuerdo con cálculos de la Cámara de Comercio Servicios y Turismo en Pequeño de la Ciudad de México (Canacope).

Cifra que se sumaría a las 49 mil 700 unidades económicas que bajaron sus cortinas de manera definitiva durante el año pasado en la capital del país.

Además, cálculos de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) señalan que la festividad de los Reyes Magos generará una derrama económica de ocho mil 700 millones de pesos, es decir, 50 por ciento menos a las registradas en enero de 2020.

Bajo este panorama, los empresarios ya no se plantean metas de crecimiento para los próximos 12 meses sino de supervivencia y quizá de recuperación, coinciden líderes comerciales y representantes patronales consultados por Reporte Índigo.

En esta ocasión, la cuesta de enero inició en diciembre y nos preocupa que se prolongue por varios meses. Si no se toman medidas serias, más que cuesta, será un barranco para el sector comercial en pequeño
Gerardo López BecerraPresidente del Consejo Nacional para el Desarrollo del Comercio en Pequeño

“El pequeño comercio ha entrado a una dinámica de economía de supervivencia, es decir, lo que ganas al día lo pagas ese mismo día”, detalla Gerardo López Becerra, presidente del Consejo Nacional para el Desarrollo del Comercio en Pequeño.

El líder empresarial señala que los negocios que continúan operando pese a las restricciones han buscado alternativas de readaptación.

“Hay una migración desesperada para ver qué es lo que puede generar márgenes de ganancia. El comercio formal, por ejemplo, ante la crisis se está yendo al comercio informal buscando ahorrar lo más posible”.

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Gobiernos sin plan de acción para negocios y PyMEs

Pese a la severa crisis que enfrentan los pequeños y medianos negocios, sobre todo en los estados en donde no se les permite operar debido a las restricciones sanitarias, no existe un plan de acción definido por el Gobierno federal y los locales para apoyar a los empresarios.

“Los programas de apoyo que se han diseñado, por ejemplo, el de préstamos de 25 mil pesos a través de la Secretaría de Desarrollo Social, el IMSS o las Tandas para el Bienestar no sirven para nada, quienes tuvieron el préstamo hoy se encuentran con ventas bajas y una deuda más que pagar que no pueden solventar”, explica López Becerra.

El grupo empresarial que representa propone un plan de inversión que reanime y promueva la demanda de servicios y comercios, además de apoyar con beneficios fiscales, por ejemplo, a través de las plataformas digitales que se utilizan para vender productos con el objetivo de que eso permita tener márgenes de ganancia.

La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Ciudad de México es aún más específica y propone que el gobierno local promueva apoyos a empresas y trabajadores por un monto total de tres mil 200 millones de pesos.

Además, los grupos empresariales establecerán sus propios métodos de soporte a negocios, sobre todo los más pequeños, a través de créditos Sociedades Financieras de Objetivo Múltiple (Sofomes), Banca Comercial y sistemas de proveedurías con grandes empresas.

“El reto va a ser mayúsculo para salvar estas unidades económicas en riesgo, pero también para recuperar las aproximadamente 50 mil que se perdieron y no creo que se logre este año, sería dentro de dos o tres años que se vayan generando nuevas empresas para poder recuperar las pérdidas”, considera Armando Zúñiga, presidente de Coparmex Ciudad de México.

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