Los asistentes lanzaron consignas contra los medios de comunicación, en especial Televisa y Grupo Milenio. También a las autoridades electorales y al presidente en funciones, Felipe Calderón


No fue necesario nombrar a AMLO. Él estaba ahí. Tan así que sus activistas instalaron una carpa para que los ciudadanos respaldaran con su firma, la impugnación que el Movimiento Progresista entregó al IFE

La resistencia civil comenzó. Y desde el sábado, miles de personas salieron a las calles con un sólo objetivo: exigir que se anule la elección presidencial.

Fue a través de las redes sociales que se hizo la convocatoria. La cita, en el Ángel de la Independencia, donde los autodenominados Anti-Peña marcharon hasta la plancha del Zócalo capitalino.

Al evento no asistió ningún líder de la izquierda, tampoco el candidato del Movimiento Progresista a la Presidencia de la República, ni los estudiantes que conforman #YoSoy132.

Por eso la baja afluencia. Menos de 10 mil ciudadanos reunidos para denunciar el “fraude electoral”, según los reportes de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal.

Presentes Carlos Salinas y Benito Juárez

Los que sí estuvieron son personajes públicos, como Benito Juárez García; Anonymous; Themis, la diosa griega de la justicia, Clones de Star-Wars y hasta el ex presidente Carlos Salinas de Gortari. Todos ellos personificados por los asistentes a la marcha.

Los gritos de apoyo a Andrés Manuel López Obrador no aparecieron. En cambio un repertorio de vituperios en contra del virtual Presidente para el periodo 2012-2018 Enrique Peña Nieto, se escuchó en repetidas ocasiones.

El horario de reunión señalaba las 15:00 horas, pero la baja participación y la amenaza de lluvia obligaron a los participantes a iniciar la marcha 40 minutos después.

El contingente comenzó a nutrirse durante el trayecto de Paseo de la Reforma, Avenida Juárez, Eje Central y 5 de Mayo, en la Ciudad de México. Una valla de curiosos, seguidores y policías les señaló la ruta hasta el Zócalo.

Había todo tipo de simpatizantes, desde los más pequeños con playeras de #YoSoy132 hasta personas de la tercera edad. Lo mismo darquetos que fresas. Así como estudiantes del IPN, UNAM y la UAM.

Las frases más comunes “¡Anulen la elección!…” “¡Sí hay imposición, habrá revolución!” o “¡Soriana, entiende la patria no se vende!” y “Enrique Peña va caer”.

En la marcha el ingenio no pudo faltar. Un grupo de activistas portaron ampliaciones de monederos electrónicos de la empresa Soriana, mientras exigían al IFE y al tribunal federal electoral detener el supuesto fraude.

Los asistentes lanzaron consignas contra los medios de comunicación, en especial Televisa y Grupo Milenio. A las autoridades electorales y al presidente en funciones, Felipe Calderón.

En el trayecto, los estudiantes del IPN mostraron entusiasmo. Cánticos, carteles y correteadas llamaban la atención de los transeúntes y conductores particulares. Algunos tocaban el claxon en señal de apoyo; otros, los reprobaban con movimientos de cabeza.

La muchedumbre replicó a los politécnicos. “¡El que no brinque es Peña!” coreaban de atrás hacia delante y de regreso.

Al ingresar a la plancha del Zócalo el panorama cambió. Muchos no supieron quehacer y comenzaron a caminar a los alrededores de la explanada. Las consignas comenzaron a ceder.

Ahí, el bloque del IPN y el de la UNAM se dividió. Ambos intentaron aglutinar a los indecisos. Y retomaron los cánticos de protesta contra el PRI y su candidato presidencial.

En el de los universitarios participó una señora que se dijo harta del sistema de gobierno y que respaldaba a los jóvenes reunidos. Los chavos que portaban megáfonos volvieron a liderar las protestas.

Un representante de un nuevo grupo civil que emergió esa tarde, habló con Reporte Indigo. Aunque todavía no tiene nombre se presenta como una organización ciudadana que trabaja desde todos los frentes por impedir el “fraude electoral”.

Natasha Uren, una de sus líderes explicó que la primera impugnación que llegó al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación la presentó este grupo de inconformes.

Mientras que los politécnicos brincaban frente a Palacio Nacional, los artistas urbanos quemaban un improvisado muñeco de Enrique Peña Nieto, otro de Elba Esther Gordillo y uno más de Carlos Salinas.

No fue necesario nombrar a Andrés Manuel López Obrador. El estaba ahí. Tan así que sus activistas instalaron una carpa para que los ciudadanos respaldaran con su firma, la impugnación que el Movimiento Progresista entregó el viernes al IFE.

Incluso, hubo llamados a la ciudadanía a manifestarse desde sus casas sonando cacerolas y demás trastos en el transcurso de esa misma noche y a acudir a los demás  actos públicos en defensa del voto ciudadano.

Los asistentes permanecieron en el centro de la ciudad hasta casi las 19:00 horas del sábado pasado.

Gorras, boinas y souvenirs

Los que hicieron leña del árbol caído fueron los comerciantes ambulantes; tenían de todo, gorras, boinas, playeras, banderas y demás souvenirs de protesta contra “la imposición”. De #YoSoy132, del IPN y de la UNAM.

El evento terminó con una amenaza: Esta historia continuará…

Pero eso sí. Los asistentes mostraron disposición para acudir a cualquier llamado en contra de Enrique Peña Nieto

-¿Hasta dónde seguirán las protestas?

–Hasta donde sea necesario para impedir que nuevamente nos impongan a un presidente que no tiene preparación para gobernar al país. Queremos un México que prospere y con Peña no se puede, aseguró una menuda jovencita después de encabezar las protestas.

En tanto, otros miles se les unieron en lo que fue la segunda marcha nacional contra EPN en varias ciudades del país, como Guadalajara, Tlaxcala, Pachuca así como San Cristóbal de las Casas y Tuxtla Gutiérrez.