El gobernador de Baja California, Jaime Bonilla Valdés, publicó la Declaratoria de Utilidad Pública para el Club Social y Deportivo Campestre en Tijuana, con lo que da inicio al proceso de expropiación del complejo fundado por el general revolucionario y expresidente de México, Abelardo L. Rodríguez, en 1948.

El decreto se publicó este 13 de abril en el Periódico Oficial del Estado, bajo el mando del Ejecutivo estatal, estableciendo una declaratoria de utilidad pública al espacio ubicado en el número 11311 de boulevard Agua Caliente, al interior del fraccionamiento Agua Caliente, en Tijuana.

En el documento, firmado por el gobernador y su secretario de Gobierno, Amador Rodríguez Lozano, se fundamentan los motivos por los cuales es necesario expropiar la zona y convertirla en un espacio denominado Complejo Interactivo Campestre.

Entre ellos, que “la propiedad privada no es absoluta, sino que esta puede ser expropiada siempre que se cumplan con un objetivo de utilidad pública”.

Para sus fines, el complejo social y deportivo cumple una “utilidad pública” porque “sus instalaciones son idóneas para crear un área verde pública” para que los vecinos de la comunidad puedan realizar actividades al aire libre.


“Se permitirá el acceso a una colectividad indeterminada de personas a efecto de que puedan ejercer libremente deporte, actividades culturales o recreativas, actividades de protección al ambiente, y, en consecuencia, protección a la salud”.

Además, critican que sólo quienes puedan pagar tengan acceso al club, pues eso “representa un beneficio para un grupo muy pequeño de personas, excluyéndose a un grupo mayor de personas al goce del área verde que representa el Club Campestre”.

Por otro lado, señalan que la expropiación ofrecerá un mayor beneficio a la comunidad que el perjuicio contra la propiedad privada.


“Se considera que el perjuicio a la propiedad privada del Club Campestre es menor al beneficio que ello genera a favor de la sociedad. Esto es, el grado de beneficio es mayor al grado de afectación”.

La historia del Club Social y Deportivo Campestre de Tijuana

La historia del complejo se remonta a 1829, cuando el entonces gobernador José María Echeandía entregó al terrateniente Santiago Arguello la concesión del terreno rústico de 10 mil 533 hectáreas.

El terreno fue conocido como “Rancho Tía Juana” luego de que Arguello se estableciera ahí con su familia.

El negocio inició en 1920, con las primeras casas de juego, casinos y garitos.

En 1925 inició la formación del complejo turístico que se convertiría en el Casino Agua Caliente.

Dos años después, se agregó al complejo turístico un campo de golf y en 1948 el general revolucionario y expresidente de México, Abelardo Rodríguez, emprendió la restauración del lugar y pasó a ser considerado históricamente como su fundador y benefactor.

En 1950, abrieron las puertas al público del Club Social y Deportivo Campestre de Tijuana y en 1917 se inauguró el Moderno Club Social y Deportivo Campestre de Tijuana.

El lugar fue presidido de 2016 a 2019 por el exalcalde de Tijuana, Arturo González Cruz, quien este año solicitó una licencia para retirarse de la presidencia municipal por motivos personales. Actualmente, su presidente es el ingeniero Mario Gastón Toledo Castillo.

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