Andrés Manuel López Obrador defendió el nombramiento que hizo de Manuel Bartlett como director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y dijo que su gobierno necesita gente como Manuel Bartlett.
 
“En el periodo neoliberal se cerraron de manera deliberada las plantas de la Comisión Federal de Electricidad para comprar energía eléctrica a empresas extranjeras a precios elevadísimos. Todo eso se va a corregir. Y necesitábamos a una gente como Manuel Bartlett.
 
“Yo respeto mucho la opinión de todos, pero tengo una responsabilidad de que ya los conservadores no sigan saqueando a México. Entiendo que hay medidas que no les gustan; los voy a respetar siempre. Pero tenemos la obligación de acabar con la corrupción”, afirmó el virtual presidente electo, en conferencia.
 
López Obrador comentó que respeta la opinión de Tatiana Clouthier, propuesta como subsecretaria de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación y quien fuera su coordinadora de campaña, y quien rechazó la idea de que Bartlett encabece la CFE.
 

“Respeto mucho las opiniones de todos los ciudadanos y respeto la opinión de Tatiana, pero no comparto el punto de vista que ellos tienen. Y lo digo de manera muy respetuosa: nosotros estamos actuando por un mandato que recibimos, que tiene que ver con acabar con la corrupción en el país. Nos pidieron los ciudadanos que se llevara a cabo un cambio verdadero y yo hice el compromiso de acabar con la corrupción y lo voy a cumplir.

 
“Una de las empresas con más corrupción en el país es la CFE. Primer lugar en corrupción, Pemex; segundo lugar en corrupción, la CFE; tercer lugar en corrupción, es mi punto de vista y lo digo de manera respetuosa, la SCT”, indicó López Obrador.
 
Comentó que hay gente del PRI y del PAN, del “PRIAN”, que trabajó en el gobierno y luego de que hicieron reformas y movimientos en el sector energético, ahora trabajan para los grandes corporativos que explotan la energía en el país. 
 
“Ya van a saber que hay hartos personajes que forman parte ahora de los consejos de administración de las empresas que le venden energía a la comisión Federal de Electricidad. Ese contubernio se va a terminar”, sentenció, sin decir el nombre de quiénes son porque, dijo, ahora debe “autolimitarse”.
 
López Obrador comentó además que Manuel Bartlett ha defendido la industria eléctrica desde hace muchos años.
 
“Él, desde hace 15 años, y hay constancia, nada más que se olvidan cosas, cuando hay encono siempre se destacan cosas malas y no se cuenta la actitud positiva que tienen los funcionarios, dirigentes, políticos, Manuel Bartlett desde hace 15 años está defendiendo la industria eléctrica, desde que estaba de senador del PRI”, dijo.
 
El virtual presidente electo dijo que, para entender la decisión de colocar a Bartlett como nuevo director de la CFE, sus detractores deben leer la carta que escribió el expresidente Adolfo López Mateos cuando nacionalizó la industria eléctrica.
 
En cuanto a su promesa de campaña de eliminar los adeudos de luz, López Obrador dijo que esto solo se aplicará para la gente del movimiento de resistencia en Tabasco.
 
 
¿Qué dice la carta de Adolfo López Mateos?
 
Adolfo López Mateos escribió una carta a la Nación en la que hablaba sobre la importancia de la nacionalización de la industria eléctrica. Andrés Manuel López Obrador recomendó leerla para entender sus decisiones en materia de política energética.
Aquí su contenido íntegro:
 
Septiembre 27, 1960 
Pueblo de México:
 
Les devuelvo la energía eléctrica, que es de la exclusiva propiedad de la Nación, pero no se confíen porque en años futuros algunos malos mexicanos identificados con las peores causas del país intentarán por medios sutiles entregar de nuevo el petróleo y nuestros recursos a los inversionistas extranjeros. 
 
Ni un paso atrás, fue la consigna de Don Lázaro Cárdenas del Río, al nacionalizar nuestro petróleo. Hoy le tocó por fortuna a la energía eléctrica. 
 
Pueblo de México, los dispenso de toda obediencia a sus futuros gobernantes que pretendan entregar nuestros recursos energéticos a intereses ajenos a la Nación que conformamos. Una cosa obvia es que México requiere de varios años de evolución tecnológica y una eficiencia administrativa para lograr nuestra independencia energética; sería necio afirmar que México no requiere de la capacitación tecnológica en materia eléctrica y petrolera. Pero para ello ningún extranjero necesita convertirse en accionista de las empresas públicas para apoyarnos. 
 
Solo un traidor entrega su país a los extranjeros; los mexicanos podemos hacer todo mejor que cualquier otro país. Cuando un gobernante extranjero me pregunta si hay posibilidad de entrar al negocio de los energéticos o a la electricidad, le respondo que apenas estamos independizándonos de las invasiones extrajeras que nos vaciaron el país. Pero que en tanto los mexicanos sí queremos invertir en el petróleo americano o en su producción de energía eléctrica, por si quieren un socio extranjero. 
 
En México la Constitución es muy clara: los recursos energéticos y los yacimientos petroleros son a perpetuidad propiedad única y exclusiva del pueblo mexicano. 
El resto de las especulaciones al respecto son traición a la patria. Industrializar el país no implica una subasta pública de nuestros recursos naturales, ni la entrega indiscriminada del patrimonio de la patria.