“Es un principio fundamental de nuestra política exterior la no intervención y la autodeterminación de los pueblos. A eso nos ceñimos en el caso de lo sucedido en Perú“, plantea el primer mandatario en un mensaje publicado en sus redes sociales oficiales tras la crisis que se incrementó a lo largo del día hasta llevar a la detención de Castillo.

En ese sentido, recalcó que “consideramos lamentable que por intereses de las élites económicas y políticas, desde el comienzo de la presidencia legítima de Pedro Castillo, se haya mantenido un ambiente de confrontación y hostilidad en su contra”. Refiriéndose principalmente a las constantes fricciones con la mayoría opositora en el Congreso.

Incluso responsabiliza a este conflicto de “llevarlo a tomar decisiones que le han servido a sus adversarios para consumar su destitución con el sui géneris precepto de incapacidad moral”. Siendo que Castillo había decretado la disolución del Congreso y el reordenamiento del Poder Judicial antes de ser destituido.

Finalmente, López Obrador también hace votos para que “ojalá se respeten los derechos humanos y haya estabilidad democrática en beneficio del pueblo” durante esta crisis constitucional en la que ya se ha designado como nueva Presidenta de Perú a Dina Boluarte, vicepresidenta y compañera de fórmula de Castillo.

En este comentario, López Obrador no hace mención alguna de las versiones respecto a que habría ofrecido asilo político a Castillo en la Embajada de México en Lima antes de ser detenido por la Policía Nacional. Razón por la que se registraron bloqueos ciudadanos en las proximidades de la misión diplomática para impedir su supuesta entrada.