Las denuncias de acoso sexual son un tema delicado que debe tratarse con seriedad. En 2016 se denunciaron casi 30 mil casos nuevos de posibles delitos sexuales en todo el país. Además, desaparecieron mil 820 mujeres, es decir, 5 cada día de acuerdo con el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED), de la Secretaría de Gobernación.

En los diarios de circulación nacional se vuelve cada vez más frecuente encontrar historias de mujeres asesinadas y de acoso sexual. Donde las palabras violación, secuestro e impunidad suelen ser un común denominador.

Este escenario ha convertido a las redes sociales en tribunales mediáticos. Un campo de cultivo potencialmente peligroso de propagación de información falsa o poco precisa.

Uno de estos casos, es el de la alumna de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, Brenda Hernández, quien publicó un video en sus redes sociales en el que acusaba, falsamente, a un profesor de francés de acosarla sexualmente.

“A través de este medio quiero denunciar el acoso que recibí por parte del profesor Alberto Méndez Romero, de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán de Francés. El día de ayer sábado 28 de octubre de 2017 cuando salí de la clase que tomé con él y me insinuó que me subiera a su carro a lo que obviamente me negué.

“Me acerqué a la caseta de vigilancia que se encuentra en el estacionamiento para denunciar el acoso del profesor y me dijeron que como era sábado no había autoridades que me pudiera ayudar”, mintió la alumna de comunicación de la FES Acatlán.

De inmediato, la autoridades del plantel universitario, por medio de su Comisión Local de Equidad de Género, contactó a la alumna para brindar el apoyo necesario e iniciar un proceso en contra del maestro señalado.

Sin embargo, la estudiante de séptimo semestre de la carrera de Comunicación les dijo que todo se había tratado de “un experimento con el fin de observar el comportamiento de los seguidores ante un supuesto problema de este tipo”.

La alumna aseguró que lo expuesto en el video nunca aconteció y que el supuesto profesor no existe.

Tras la denuncia de la joven, diversos medios de comunicación consignaron el hecho, ocasionando la indignación de miles de personas en redes sociales, que, ante una mentira, pedían el más ejemplar de los castigos para alguien que nunca existió.