Tras un año complicado por un proceso conflictivo en la renovación de su dirigencia nacional, Morena enfrenta un nuevo problema: la falta de acuerdos para concretar coaliciones a nivel local rumbo a la elección más grande en la historia del país.

En entidades como Guerrero, Oaxaca, Michoacán, Sonora y San Luis Potosí, los aliados del Movimiento Regeneración Nacional, el PT y el PVEM, rompieron filas y competirán de manera individual por los cargos que estarán en disputa en junio próximo.

El divorcio más reciente entre estas fuerzas políticas ocurrió en el estado oaxaqueño, sitio en el que se esperaba que el tridente liderado por Morena buscara contender en unidad por los cargos locales en juego.

Las negociaciones de las autoridades estatales del partido guinda, el Partido del Trabajo y el Verde Ecologista se cayeron luego de que no hubo consenso en la designación de los abanderados.

En un comunicado, la dirigencia estatal morenista expresó que no harían alianzas con partidos políticos que contaran con candidatos designados e informó que el PT abandonó el diálogo tras no llegar a un acuerdo.


Se sostuvieron pláticas con Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y con el Partido del Trabajo (PT), sin embargo, Morena no puede ceder a las exigencias y presiones de externos que contravengan a los principios rectores de nuestro partido, ni a la causa que representa la 4ta transformación

Fragmento comunicado de Morena

Un resultado similar se dio en San Luis Potosí, entidad en la que el Movimiento de Regeneración Nacional decidió dar un paso atrás luego de que el partido del Tucán impulsara como su carta fuerte a gobernador al político Ricardo Gallardo Cardona, diputado federal con licencia y exalcalde del municipio de Soledad.

Gallardo Cardona ha sido señalado de lavado de dinero y de nexos con el crimen organizado; su padre, Ricardo Gallardo Juárez, exmunícipe de San Luis Potosí capital, también cuenta con denuncias por enriquecimiento ilícito y otras irregularidades durante su administración.

En Guerrero, la ruptura entre los tres partidos se dio porque integrantes de Morena se mostraron inconformes con la integración del PVEM a la fórmula.

En Sonora las diferencias por los candidatos marcaron la fisura entre Morena y el Partido del Trabajo.

El PT apuesta por Ana Gabriela Guevara, la exmedallista olímpica que obtuvo una diputación federal en 2018 y más tarde pidió licencia al cargo para dirigir la Comisión Nacional del Deporte (Conade).

No obstante, el partido guinda respalda a Alfonso Durazo, quien renunció en octubre a la titularidad de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana para lanzarse como candidato a la gubernatura. Es por ello que la fórmula guinda y roja no prosperó.

Unidos contra Morena

Más allá de que los partidos políticos de oposición busquen impulsar una propuesta de gobierno, su principal intención es detener el avance de Morena y la popularidad del presidente López Obrador.

A través de la coalición Va por México, los dirigentes partidistas Alejandro Moreno (PRI), Jesús Zambrano (PRD), y Marko Cortés (PAN) buscarán hacerle frente al Movimiento Regeneración Nacional en las próximas elecciones estatales y federales.

El 23 de diciembre, Va por México fue registrado ante el INE y tiene como objetivo defender el federalismo, fortalecer la democracia en el país y combatir la corrupción anteponiendo los intereses de la ciudadanía.

“Esta será una coalición con equilibrios de representación entre los partidos y una plataforma común que conforme una mayoría legislativa, en la que se suscriba una agenda democrática mínima común, con la que se comprometen partidos, candidatas y candidatos”, manifestaron los tres partidos en un comunicado conjunto.

La idea es que vayan juntos en 180 distritos electorales federales, de los cuales, por ahora, 60 son para el PRI, 57 del PAN, 54 del PRD y quedan pendientes de registrar nueve.

De acuerdo con el INE, la coalición Juntos Haremos Historia conformada por el PT, PVEM y Morena registró 151 distritos en diciembre.


Estas coaliciones surgen en momentos electorales y no se unen para beneficiar a la población, sino para atacar al presidente y a su partido. Se aprecian más pragmáticas, no como una apuesta de gobierno, que es en lo que deberían enfocarse

Maximiliano García

Analista político y catedrático de la UNAM

Otros intentos

Los gobernadores también crearon un bloque contra Morena, la Alianza Federalista comenzó a gestarse el 10 de julio de 2019 cuando algunos mandatarios estatales se reunieron para combatir el problema de inseguridad en sus localidades.

Hoy, la alianza está integrada por 10 jefes del Ejecutivo estatal, entre los que destacan Jaime Rodríguez Calderón (Nuevo León), los panistas Javier Corral (Chihuahua), José Rosas Aispuro (Durango), Diego Sinhue Rodríguez (Guanajuato), el priista Miguel Riquelme (Coahuila), y de Movimiento Ciudadano, Enrique Alfaro (Jalisco).

Enrique Ortega, consultor en imagen pública, opina que este tipo de alianzas pueden funcionar solo si sus integrantes plantean una buena estrategia, pues no será sencillo contender contra Morena en las próximas elecciones.

“No hay otra manera. No van a poder con la aplanadora que simboliza Morena y su fuerza electoral que implica, la única manera es aliarse y todo va a depender de a quiénes pongan de candidatos”, agrega.

También puedes leer:El presidente y las elecciones, popularidad para Morena