Luego de los incidentes producidos en el Aeropuerto Internacional la Ciudad de México (AICM), la Agencia Federal de Aviación (AFAC) informó que la maniobra que realizó un avión de Aeroméxico no tuvo algún riesgo pues se realizó con las más estrictas condiciones de seguridad y protección.

Por medio de un comunicado, la AFAC precisó que la aproximación fallida o idas al aire, en relación de los casos de Volaris y Aeroméxico, es considerada la acción más segura para aterrizar en cualquier aeropuerto y es la mejor decisión que un piloto y controlador pueden tomar.

Incluso, la autoridad indicó que esta maniobra es oportuna cuando algún avión que aterrizó no haya desalojado la pista en uso y porque una aeronave está próximo a despegar, pero no ha sido autorizado a efectuar su despegue y otro avión viene en aproximación a la pista; este último debe “irse al aire” como medida de seguridad.

“La SICT, a través de la Agencia Federal de Aviación (AFAC), informa que la maniobra de aproximación fallida, aproximación frustrada o ida al aire, como se conocen en el medio aeronáutico, es considerada la más segura de todas para aterrizar en cualquier aeropuerto y es la mejor decisión que el piloto y/o un controlador puedan tomar”, se detalló.

De esa manera, la dependencia busca aclarar los dos incidentes en maniobras de aterrizaje que se han difundido durante la última semana.

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Con base en información técnica, la SICT precisó que la maniobra referida es oportuna en los siguientes casos:

* Porque algún avión que aterrizó no haya desalojado la pista en uso.
*  Porque un avión está próximo a despegar, pero no ha sido autorizado a efectuar su despegue, y otro avión viene en aproximación a la pista; este último debe “irse al aire” (como medida de seguridad).
*  Cuando un avión o un vehículo cruza, invade u obstruye la pista.
*  Condiciones meteorológicas y/o de visibilidad (que hace más seguro irse al aire).
*  Cambios bruscos en la intensidad del viento.
*  Fallas eléctricas en la pista o en instalaciones del aeropuerto.
* Alguna condición anormal en los sistemas de operación del avión.
* Temblores o terremotos, que obliguen a revisar las condiciones del encarpetado de la pista.
* Alguna otra situación emergente o inesperada que obligue a la tripulación a “irse al aire”.