Una buena relación entre el presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y el resto de los magistrados es fundamental para el cumplimiento de sus funciones, asegura Fernando Ojesto Martínez Manzur, catedrático de la Facultad de Derecho de la UNAM y especialista en temas electorales.

Sin embargo, la mayoría de los integrantes del pleno de la Sala Superior hace tiempo que dejaron de confiar en José Luis Vargas Valdez.

“Creo que lo más grave al final de cuentas es que un presidente de una institución o de un órgano colegiado tiene que representar a sus pares. Entonces cuando los cinco magistrados que están en su contra ven que ya no los representa, actúan en consecuencia”.

Entre las acciones que han puesto en duda su administración al frente del máximo órgano electoral, se encuentra su apoyo a Félix Salgado Macedonio, aspirante a la gubernatura de Guerrero en las elecciones del pasado 6 de junio, y quien se encuentra señalado por violación sexual.

A esto se suman una serie de acciones que no han sido tomadas de manera favorable por sus homólogos, como cuando lo acusaron de solicitar por adelantado el sentido de sus votos sobre los asuntos que serán discutidos y resueltos en sesiones públicas; o cuando insinuó que los cinco magistrados que buscan que deje el cargo votan sus resoluciones en “manada”.

A esto se suma la investigación que la Unidad de Inteligencia Financiera abrió en su contra por las inconsistencias en su declaración patrimonial.

En un comunicado, Vargas dijo que el origen de su patrimonio y el de su familia es completamente lícito.

“Mi conducción como servidor público en el TEPJF y en otras instituciones públicas siempre ha estado apegada a lo que marcan las normas; y he cumplido cabalmente con mis obligaciones”, aseguró.

Respecto a la falta de apoyo que actualmente enfrenta el titular del TEPJF, Ojesto Manzur opina que, al igual que sucedió en el pasado, debería reconocer esta realidad y declinar de su cargo.


“Anteriormente lo que sucedía es que cuando dejaban de recibir este apoyo pues solos salían del cargo. Es claro que el magistrado Vargas ya no tiene el respaldo de sus pares, sin embargo decide no bajarse. Entonces aquí es donde está el problema”

Fernando Ojesto Martínez Manzur

Catedrático de la Facultad de Derecho de la UNAM y especialista en temas electorales

“Así pasó desde el magistrado Eloy Fuentes, quien se bajó de la presidencia. Después con el magistrado Flavio Galván, donde hubo algunas cuestiones administrativas y también desistió de manera voluntaria al no contar con el respaldo de la mayoría de los magistrados. Jeanine Otálora Malassis también hizo lo mismo en su momento.

“Es claro que el magistrado Vargas ya no tiene el respaldo de sus pares, sin embargo decide no bajarse. Entonces aquí es donde está el problema”.

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