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Adame y la CIA

Quien fuera el jefe de Inteligencia criminal del Gobierno de Jalisco, Sergio Guadalupe Adame Ochoa, hoy acusado de lavar fondos del narcotráfico, tenía una doble vida como informante de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), sostienen los agentes que llevan el caso en su contra en Estados Unidos.

En el expediente contra Sergio Adame Ochoa se le acusa de lavado de dinero obtenido del narcotráfico junto a otras 14 personas, 11 de ellas de la familia de Gilberto Villarreal Arelis, ligado al Cártel del Golfo
“Juez, este no es un soplón o un informante, el señor Adame está trabajando a un nivel alto asistiendo a la DEA, FBI, US  y a la CIA” 
Jason DavisAbogado defensor de Sergio Adame Ochoa
https://youtu.be/xtiojxHw_CI

Quien fuera el jefe de Inteligencia criminal del Gobierno de Jalisco, Sergio Guadalupe Adame Ochoa, hoy acusado de lavar fondos del narcotráfico, tenía una doble vida como informante de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), sostienen los agentes que llevan el caso en su contra en Estados Unidos.

Ese exfuncionario que encabezó una de las áreas más importantes de la Fiscalía de Jalisco hasta hace unos meses –julio de 2015-, servía secretamente como un enlace entre la CIA y otras áreas de seguridad de ese país, con los miembros de los cárteles de la droga mexicanos, a quienes ofrecía beneficios y protección a cambio de proveer información.

Lo más serio, según lo ha expuesto durante las audiencias del caso el agente del Servicio de Impuestos Internos (IRS) de EU, Steve Pennington, es que Adame Ochoa presuntamente se enriqueció solicitando recursos a los narcotraficantes que reclutaba como nuevos informantes, y a los que recurrió para fondear sus operaciones inmobiliarias.

De acuerdo a la narración de la audiencia del 30 de junio pasado que hizo el diario San Antonio Express-News, la relación de Adame Ochoa con la CIA y otras agencias estaba vigente hasta su detención el 16 de junio en esa ciudad, lo que indica que persistió durante todo su ejercicio público en el Gobierno de Jalisco.

Adame Ochoa entró al Gobierno local en noviembre de 2012 con el exgobernador del PAN, Emilio González, y continuó durante 29 meses en la administración del priista Aristóteles Sandoval.

El Gobierno estatal ha reconocido que aunque Adame Ochoa no aprobó las pruebas de confianza lo mantuvo como titular del Centro de Inteligencia y Comunicaciones para la Seguridad de la Fiscalía por el aval que le otorgó Luis Carlos Nájera Gutiérrez de Velasco, fiscal general hasta julio pasado.

La otra cara

Un caso específico de las tareas secretas que desempeñaba Adame Ochoa es el de  Gilberto Villarreal Arelis, presunto narcotraficante de Coahuila vinculado al Cártel del Golfo, y a quien intentaron asesinar Los Zetas en 2009.

Adame Ochoa contactó a Villarreal Arelis ese año y lo ayudó a librarse de la persecución de Los Zetas a cambio de tener encuentros con el Buró Federal de Investigación (FBI), según el testimonio del agente Pennington que publicó el diario de San Antonio.

Un año después de esos hechos, Adame Ochoa habría buscado a Villarreal Arelis para solicitarle recursos para sus operaciones inmobiliarias, particularmente en Río Grande Valley.

Esta presunta gestión de fondos de origen ilícito le habría provisto al menos 6 millones de dólares.

El agente del IRS señaló sobre las funciones secretas del exfuncionario de Jalisco: “Si él obtiene una indicación de que instituciones de seguridad de EU están buscando a alguien, él intentará convencer a esa persona de venir a los EU y cooperar”.

Integrantes de la familia de Villarreal Arelis son parte sustancial del mismo expediente contra Adame Ochoa, pues a 11 de ellos se les acusa también  de blanqueo y narcotráfico.

La Fiscalía de ese país está al tanto no sólo de que Adame Ochoa fue funcionario de Jalisco, también de los distintos familiares suyos que laboran en el Gobierno de Nuevo León, como lo ha venido exponiendo Reporte Indigo.

El periódico texano reportó que el juez federal que lleva el caso, John Primomo, y quien le negó el derecho a fianza, exclamó: “creo que el señor Adame está metido hasta el cuello con los Villarreal”.

Carrera prolífica

En el expediente contra Adame Ochoa se le acusa de lavado de dinero obtenido del narcotráfico junto a otras 14 personas (11 de estas, los Villarreal), aunque sobre él también pesan cargos por fraude contra el Banco Regional de Texas.

Ahí se indica que estas actividades habrían generado ganancias ilícitas por 30 millones de dólares, sin embargo, no todo se le adjudica al exfuncionario.

En la audiencia del caso, el agente Pennington habría expuesto que el patrimonio de Adame Ochoa rondaría los 15 millones de dólares, considerando también sus bienes inmobiliarios.

Según los registros del Gobierno de Jalisco, entre ambas administraciones se le pagó a Adame Ochoa poco más de 2 millones de pesos por sus servicios.

A esto se añade que, conforme fue revelado a Reporte Indigo por fuentes cercanas al proceso, las autoridades de EU indagan los vínculos del exfuncionario con empresas del agro mexicano, como Agropecuaria Grano de Oro, en Tabasco, y Grupo Adame Ochoa, en Ocotlán, Jalisco.

Estas empresas han recibido subsidios públicos millonarios federales por al menos 7.3 millones de pesos en los sexenios de Felipe Calderón y el de Enrique Peña.

Ligas oscuras

Antes de que Adame Ochoa estuviera en la Fiscalía de Jalisco, fue fiscal especial de la Procuraduría General de la República en Tamaulipas en los 90, y se perfilaba como el próximo procurador de ese estado, en el gabinete del gobernador electo Francisco García Cabeza de Vaca.

El abogado defensor de Adame Ochoa, Jason Davis, confirmó ante el juez federal John Primomo los vínculos y funciones del acusado ante las agencias estadounidenses.

“Juez, este no es un soplón o un informante, el señor Adame está trabajando a un nivel alto asistiendo a la DEA (Administración para el Control de Drogas), FBI, US Inmigration and Customs Enforcements (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) y a la CIA”, reseñó el diario de San Antonio.

En Jalisco se le dio acceso al Centro de Inteligencia y Comunicaciones para la Seguridad de Fiscalía, justo en un periodo de gran expansión para el Cártel Jalisco Nueva Generación.

También fue el responsable del Centro Integral de Comunicaciones o Base Palomar, donde confluyen las comunicaciones y radiofrecuencias policiales.

“No tiene a dónde ir. La prensa lo ha expuesto como un colaborador. Los malos lo quieren atrapar, y los buenos lo quieren encerrar y enviarlo de regreso”, dijo el defensor.

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