La Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) tiene solicitudes de asilo rezagadas por lo que organizaciones civiles denunciaron esta situación. Ante esto, la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) recomendó a la Secretaría de Gobernación (Segob) apoyar con más presupuesto y recursos humanos a esta dependencia.


“Mi recomendación es que la Segob aumente la capacidad de COMAR en términos de recursos financieros, humanos y también su capacidad técnica. Sería un esfuerzo de mediano a largo plazo, no es algo que se puede resolver rápidamente. Es claro que la COMAR necesita muchos más recursos para cumplir con su cometido”

Mark Manly

representante Acnur

Manly agregó que el sistema de asilo mexicano es joven y aún tiene retos significativos en términos de capacidad. En este país, el número de solicitantes de la condición de refugiado aumentó de 2 mil 137 en 2014 a 14 mil 596 en 2017, de acuerdo a los registros de COMAR. Ante estas cifras, el representante percibe que ya hay problemas de capacidad y retos para enfrentar la cantidad de personas que están llegando al país para pedir protección.

En 2017, el último año que COMAR publicó un informe, esta dependencia tenía 7 mil 719 solicitudes de asilo sin resolución, es decir, este organismo cuenta con un rezago cercano al 60 por ciento de los procedimientos iniciados a nivel nacional el año pasado.

El comisionado de ACNUR aseguró que es importante que la COMAR mejore porque los solicitantes de asilo están huyendo de situaciones de violencia. Explicó que las personas que piden refugio escapan de las agresiones de grupos delincuenciales en sus naciones, por ejemplo, individuos que ya no quieren pagar extorsión, niños y niñas que escapan del reclutamiento forzado en grupos criminales e integrantes de la comunidad LGBTTTIQ que huyen de la discriminación.

El 25 de mayo se publicó un reportaje sobre la posibilidad de que México se convierta en tercer país seguro. Te recomendamos: México, un refugio en riesgo

Aunque el asilo sea urgente por la violencia que viven los solicitantes en sus países de origen, voceras de la organización Sin Fronteras y la red Todos los Derechos para Todas y Todos declararon que tienen registros de un retraso de 12 a 15 meses en las respuestas de este trámite. Conforme a la Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político mexicana, se indica que las solicitudes se tienen que resolver en un plazo máximo de 45 días. En este sentido, Manly comentó que al no tener una resolución rápida de la comisión de refugiados, estas personas ya no piden resguardo en México.

“Hay personas que llevan mucho tiempo esperando decisiones y la preocupación ahí es que frente a esa espera, hay personas que ya no solicitan asilo porque creen que tendrán que esperar mucho tiempo”, expuso el representante de la agencia.

Por otra parte, Manly argumentó que los refugiados sólo necesitan apoyo de los gobiernos al principio para establecerse en un país, pero que luego contribuyen a las sociedades donde se instalan.

“Hemos visto a nivel global que al inicio del proceso cuando llegan las personas refugiadas requieren de apoyo de los gobiernos y de la sociedad civil y si reciben esa ayuda pueden contribuir a la sociedad, a la economía y lograr una integración efectiva. No son una carga, sino que pueden aportar a los países que los acogen”, opinó el representante.

El viernes 25 de mayo, Reporte Índigo publicó “México, un refugio en riesgo”, reportaje sobre la posibilidad de que México se convierta en tercer país seguro, es decir un lugar donde se pueda dar protección a refugiados antes de llegar al país donde realmente buscan asilo.