Los diputados están decididos a meterle el acelerador a las leyes secundarias de la reforma energética. A diferencia de cómo se dio la discusión en el Senado de la República, en la Cámara Baja apresuran el paso.

En el Senado la discusión se llevó semanas entre jaloneos por la negociación e incluso en dos ocasiones fue suspendida por las diferencias de los grupos parlamentarios. En tan solo unas horas los diputados aprobaron la primer minuta enviada por su colegisladora, la relativa a la Ley de Hidrocarburos.

Ayer por la mañana los diputados iniciaron la segunda minuta relativa a la industria eléctrica y en un par de horas fue aprobado. Por acuerdo de la Comisión de Energía todas las reservas, principalmente de los partidos de izquierda, serán llevadas al Pleno.

El dictamen fue aprobado por 20 votos a favor del PRI, PAN, PVEM y PANAL. Los votos en contra fueron de PRD, PT y Movimiento Ciudadano. El tema central de la discusión fue la supuesta baja de tarifas eléctricas como promesa por parte de la Presidencia de la República.

El legislador perredista Luis Espinosa Cházaro ironizó con el tema porque en su partido están convencidos que esa baja de precios no se hará efectiva. “Ustedes serán quienes tengan que explicarle a la gente por qué no bajó el precio de la electricidad como se dice en los spots”

El panista Rubén Camarillo salió a la defensa del tema, pues fue precisamente su partido quien anunció que se pretendía quitar el subsidio a las tarifas de luz y luego se echó para atrás.

“Por supuesto que (la reforma ) genera (las condiciones) para bajar las tarifas. Las tarifas eléctricas hoy en México son producto de un mal arreglo fiscal que la Secretaría de Hacienda plantea para las tarifas. Las tarifas eléctricas en México son un galimatías”, advirtió.

Los representantes de la izquierda mantuvieron un perfil crítico a la reforma pues insistieron en que no se estaba dando un proceso adecuado a la revisión del tema. Solicitaron que el análisis fuera con mayor precisión sin tomar en cuenta el tiempo que esto tomara.

Ricardo Mejía  de Movimiento Ciudadano insistió en el argumento de que las leyes secundarias en materia energética tienen un objetivo cien por ciento privatizador.

“Se consuma ya la privatización abierta de la energía eléctrica y por el otro lado los consumidos no verán tarifas disminuidas, seré el lucro, el negocio y no las necesidades sociales lo que prive en la industria eléctrica”.

El acelerado va tan a fondo que incluso la Junta de Coordinación Política de la Cámara baja ya acordó la realización del cuarto período extraordinario de sesiones, el próximo 28 de julio, para atender la etapa final de la reforma energética.