El gobierno de la Ciudad de México ordenó este lunes retirar las placas conmemorativas donde aparezca el nombre del expresidente Gustavo Díaz Ordaz, quien hace 50 años autorizó la matanza de estudiantes en Tlatelolco.

La acción fue bien recibida por usuarios en redes sociales, sin embargo, otro sector reprobó la acción; no por defender el legado de Díaz Ordaz, sino por intentar borrar uno de los pasajes más oscuros en la historia del país.

El académico de la UNAM, Raúl Trejo Delarbre, lamentó el retiro de las placas, pues dijo la historia no debe modificarse, sino debatirse.

“El @GobCDMX manda retirar placas con el nombre de Gustavo Díaz Ordaz. Con el mismo espíritu Stalin mandaba borrar los rostros de sus adversarios en cuadros y fotografías. La historia no se modifica por decreto, ni tachando sus testimonios. La historia se explica y discute”, tuiteó.

Mientras que el periodista Pascal Beltrán del Río dijo que no por retirar las placas, la matanza del 2 de octubre de 1968 dejará formar parte de la historia de México.

“La historia no es maniquea, de blancos y negros. Hay que respetarla. Los mexicanos tienen derecho a la memoria”, escribió.

Otros usuarios señalaron que el retiro de las placas atenta con el derecho a la memoria histórica; incluso sugirieron dejarlas, pero colocar debajo de éstas una explicación de quién fue Díaz Ordaz y cuál fue su participación en la matanza estudiantil.

Sin embargo, muchas personas pidieron que el nombre del expresidente no sólo sea retirado en la Ciudad de México, sino que se replique la acción en cualquier espacio público del país.

Aquí otras de las reacciones: