Los estudios para determinar cuánta agua se podrá extraer tomarán hasta tres años, y en una primera parte requerirá una inversión de al menos 500 mdp

La capital de México, urbe sobrepoblada que enfrenta, entre otros problemas,  la escasez de agua, recién recibió la noticia de que un gran manto acuífero podría abastecer de agua, “casi potable”, a los habitantes.

“Uno de los mayores éxitos históricos para la ciudad, pues el hallazgo nos indica que estamos ante una gran fuente de agua que nos puede abastecer para más de 100 años”, declaró ayer  Ramón Aguirre, director del Sistema de Aguas de la Ciudad de México. 

“El agua está saliendo casi potable, en mejor calidad de la que esperábamos, ya que se manejaba la hipótesis de que podría venir con muchas sales, pero sólo está alta en hierro, lo cual no es problema pues la potabilización será más fácil”, añadió.

El pozo, que beneficiará a los más de de veinte millones de habitantes del Distrito Federal, tiene una profundidad de 2 mil metros.

Las perforaciones que durante año y medio efectuó un equipo de geólogos e ingenieros del Gobierno del DF en la delegación Iztapalapa dieron como resultado el hallazgo. 

Aguirre anuncia que su departamento proyecta abrir dos o tres pozos a más de 2.3 kilómetros de profundidad en diversas partes de la Ciudad de México. Esto podría conducir a otras fuentes de agua, “pues tenemos la evidencia científica de que a ese nivel existe un manto muy potente, tal vez mayor al que se encontró en Iztapalapa”, dijo el científico. 

Actualmente el DF tiene en operación 630 pozos (sobrexplotados), con un promedio de vida útil de 30 años.