Uno de los títulos que más me llamó la atención de HBO Max, en su estreno, fue la serie que aborda las acusaciones contra uno de los cineastas más famosos de la Historia, el neoyorquino Woody Allen, quien fue señalado por su hija de haberla tocado sexualmente así como de abusar de ella durante su infancia.

La serie se llama ‘Allen vs Farrow’ y fue dirigida por Kirby Dick, documentalista reconocido por dirigir obras aclamadas así como por sus nominaciones al Premio de la Academia a Mejor Película Documental por dirigir Twist of Faith y The Invisible War. Mientras que a su lado está Amy Ziering, la productora que es la colaboradora habitual de Dick.

La serie va de cuatro capítulos en los que por medio de un análisis de testimonios y de bagaje cultural se muestra la perspectiva de Mia y su hija Dylan Farrow.

¿DE QUÉ VA?:

Dirigida por Kirby Dick y Amy Ziering, la serie explora una acusación de abuso sexual contra Woody Allen en 1992. Consta de cuatro episodios y se estrenó el 21 de febrero de 2021 en HBO.

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CAPÍTULO 1

El primer capítulo de esta producción me pareció importante porque suelo distraerme fácilmente y abandonar las series que no suelen captar mi atención.

Sin embargo, el primer episodio es una introducción de estilo romántico en la que la historia del amor entre Woody Allen y Mia Farrow nace. No hay prejuicios ni tampoco se advierten insultos o situaciones de reproche.

El capítulo que abre se presenta, más bien, como la muestra del paisaje que poco a poco se oscurecerá con el tiempo. También se comparten muchas perspectivas de la pareja y la visión de la paternidad que Allen tenía al momento de iniciar su relación con Farrow.

Es hacia el final que los documentalistas Kirby Dick y Amy Ziering construyen un gancho en los espectadores al mostrar los detalles del inicio de la obsesión de Woody Allen con Dylan Farrow.

CAPÍTULO 2

La segunda parte de la serie se enfoca en una idea interesante: analizar las películas de Woody Allen para entender su concepción acerca del amor y las relaciones.

Con la participación de psicólogos, psiquiatras y expertos, en el segundo episodio de Allen vs Farrow se acusa que el cineasta siempre ha normalizado las relaciones entre adultos y menores de edad, además de que lo señalan como un pedófilo.

De ahí se parte para señalar que por esa razón es que no le pareció inmoral sostener una relación, que se mantiene hasta ahora, con su hija adoptiva Soon-Yi Previn.

Asimismo, también se insiste en los detalles del abuso sexual que Woody Allen perpetró en contra de su hija Dylan cuando ésta era apenas una niña de 7 años.

CAPÍTULO 3

La tercera parte quizás sea la más floja de toda la serie pues se enfoca en el proceso legal que Mia Farrow y Woody Allen emprendieron para acusar y defenderse ante los señalamientos de Dylan sobre el presunto abuso sexual.

No obstante, también guarda una parte interesante pues se aborda la manera en la que los medios de comunicación reaccionaron ante la noticia, así como las entrevistas de Allen en diversos programas de televisión.

La reacción de Woody Allen siempre fue argumentar que se trataba de celos por parte de Mia tras enterarse que su hija adoptiva, Soon-Yi, mantenía una relación con el neoyorquino.

Pero, el análisis de los testimonios de Dylan se come todo lo anterior pues es aquí el momento crucial para el espectador en el que determinará si está diciendo la verdad o todo fue un espectáculo mediático.

CAPÍTULO 4

El último capítulo cierra con una relación directa entre Woody Allen y todos los artistas que han sido acusados de abuso sexual. De hecho, se enfatiza en cómo nuestra sociedad protege a los genios por identificarse con ellos.

En ese sentido es que no pocos cineastas han sido señalados de misoginia, machismo y hasta abuso sexual. Se rescata, de hecho, el caso más claro en dicha industria: el exproductor de cine Harvey Weinstein.

Por último, Dylan Farrow nos invita a no olvidarnos de las acusaciones en contra de su padre y de no rechazar a las víctimas de abuso sexual.