También en la comida la moda va y viene, y como lo de ahora es ingerir alimentos “naturales” y menos procesados, el yogur aprovecha el momento y vuelve como muchos lo conocieron, cremoso y de leche natural. 

Según el Instituto Nacional de Salud Pública, para el 2012 menos del 9 por ciento de la población mexicana lo consumía. 

El consumo per cápita es de 8.5 kilogramos al año, apenas una cuarta o quinta parte de lo que consumen en Francia o España.

Sin embargo, es un mercado creciente en todo Norteamérica, especialmente en México. 

Actualmente tiene un valor de más de 2 mil millones de dólares, cantidad que crecerá en un 41 por ciento para el 2018, según Euromonitor International.

Food Buisiness News apunta al boom del producto en México. Según el sitio de noticias, las ventas del yogur en América del Norte alcanzarán 11.7 billones de dólares para el 2019. 

El consumo per cápita en la región se duplicó tan solo entre el 2011 y el 2013.

Y es que, a pesar de que en Canadá se consume tres veces más de este alimento, México es el nuevo gran mercado gracias a el cambio de dieta de las personas, mayor solvencia económica de ciertos comensales y una población que sigue creciendo. 

En el país los grandes beneficiarios son Sigma Alimentos, de Monterrey, que maneja “Yoplait”, incluyendo sus versiones de yogur griego y de frutas; y Groupe Danone, de París, que en México vende “Activia”, “Danonino” y “Oikos”, también griego. 

Esta categoría del producto es más cremoso, tiene más proteína y menos grasa que el yogur tradicional. En México, “Oikos”, “Nestlé”, “Fage” y “Yoplait” compiten por ventas en este nuevo nicho. 

The Wall Street Journal publicó recientemente que el mercado estadounidense ha vuelto a los yogures de leche entera ya que la población busca productos no tan procesados y además de buen sabor. 

Las ventas de este tipo de leche aumentaron 5 por ciento en el último año, aunque siguen siendo apenas la mitad en comparación a las de la leche light, que cayó un 3 por ciento en las mismas fechas. 

“Hay un cambio en las personas que sienten que antes no podían comer grasas en sus dietas y ahora entienden que está bien algo de grasa en moderación”, dice Russell Evans, director de mercadeo de “Fage” en Estados Unidos. 

Por otro lado, el yogur griego a ayudado a que los estadounidenses recuerden que un buen sabor y textura no necesariamente significan algo dañino

Tener en cuenta que…

Según datos del 2006 de la Profeco “la grasa en el yogur debe ser solo de leche, pero los demás lácteos fermentados pueden ser adicionados con grasa vegetal”.

Además “en cuanto a proteína, el yogur simple (o natural) debe contener por lo menos el mínimo de proteínas que contiene la leche, es decir, 3 por ciento”. Para el endulcorado es 2.5 por ciento, y con cereales, frutas o vegetales el mínimo es de 2.2 por ciento.

 También señala que los alimentos y productos lácteos naturales deben tener un mínimo de 2.1 por ciento de proteínas de la leche.

Y advierte que “la normatividad… restringe el uso de algunos aditivos como el almidón, el cual sólo puede ser adicionado para cumplir su función tecnológica en una cantidad máxima del 0.1 por ciento”.