Lejos del fenómeno comercial que representa Frida Kahlo, quien a más de 60 años de su muerte es una de las figuras mexicanas más mainstream, ya que su rostro aparece en encendedores, tenis, toallas femeninas, y hasta en el plato de la sopa, la actriz y directora Pilar Boliver quería mostrar a una Frida de carne y hueso, totalmente alejada de los excesos y las exacerbaciones que se le han impuesto a esta mujer, y lo logró en el monólogo Kahlo, viva la vida.


Boliver, quien nació en la ahora alcaldía de Coyoacán, Ciudad de México, comparte que su padre fue un pintor, asistente de Diego Rivera, mientras que la misma Frida Kahlo le enseñó a su mamá a ponerse el rebozo

“Yo lo viví de chica, viví ese Coyoacán, entonces, mi reto fue hacer una Frida como yo percibo mi Coyoacán, a mi padre pintor, a Diego, a los fotógrafos, a los músicos, a Manuel Álvarez Bravo, a Tina Modotti, como desde otro lugar, uno que viví muy cerca, algo que no estoy idealizando”, explica la actriz.

En este montaje, que reestrenará este domingo, a las 12:30 horas en el Teatro La Capilla, se presenta a una Frida que pasa por muchísimos estados emocionales, que dice albures, canta y llora, porque su vida tiene todos estos tonos e historias de dolor; sin embargo, se vuelve entrañable y muy divertida.

“Es una Frida pintora, pero sin tener pinturas ni caballetes ni nada de eso, una Frida que vivió un dolor extremo físico, sin ver sillas de ruedas ni camas de cirugías, nada de eso, es una Frida conceptual. Los elementos que se utilizan son para magnificar cada uno de sus momentos de vida y eso es lo que me gusta”, describe Pilar, en entrevista con Reporte Índigo.

Cuando la actriz Ana Karina Guevara la invitó a dirigir este espectáculo de Humberto Robles, Pilar le dijo “no, cómo Frida, ya no más Frida, hay muchas, hasta en las sopas”, por eso se convirtió desde un inicio en un reto.

“Yo digo que ya nos tenía hasta el cepillo Frida Kahlo, la pobre Frida que ni culpa tiene, más bien es culpa de la comercialización excesiva, creo que volveremos a encontrar una Frida Kahlo padrísima, que nos vuelve a conectar con esa mexicanidad que tanto nos gusta”, considera la directora del montaje.

Mientras a quienes les gusta Kahlo, opina, les va a encantar más, entonces, califica el montaje como una reconciliación con la pintora, cuya imagen ha sido utilizada en exceso dándole rasgos que a cada uno se le ha ocurrido.

“Las feministas la toman, por un lado, que si era buena pintora, que si es el ícono mundial de México, es decir, cada quien ha jalado agua para su molino con la vida de esta mujer. Yo aquí lo que intento es hacer una Frida, Frida, una Frida más Frida”, asegura.

Kahlo, viva la vida comienza temporada este domingo 4 de julio, a las 12:30 horas, en el Teatro La Capilla. Boletos en 250 pesos

Su gusto por los monólogos  y Kahlo, viva la vida

Pilar Boliver confiesa que siempre está ensayando, reensayando, buscando el tono todavía más verdadero, el momento de más comicidad en cada uno de sus proyectos, y Kahlo, viva la vida no es la excepción.

“Trabajo con la actriz, yo no paro, me encanta y cada espacio te brinda una forma diferente, te da una sensación diferente; si bien en realidad no hay cambios de texto ni de elementos escenográficos, es lo mismo, siempre vamos más allá sobre lo que se refiere con la emoción certera y asertiva de Ana Karina al interpretar a Frida”, dice Boliver.

Antes, Pilar había dicho que la actriz Ana Karina estaba en un buen momento, ahora, argumenta, está mejor que nunca.

“Es impresionante, el otro día en un ensayo, yo que la he visto muchas veces, acabé llorando como una Magdalena, porque Ana Karina fue una Frida franca, bronca, pero al mismo tiempo tierna y misteriosa”, comenta.

Boliver comparte su encanto y afición por los monólogos, por traducirlos a escena como directora, y en ocasiones actuarlos, porque siente que es un reto, como si fuera el examen de maestría o doctorado de un actor.

“Me encantan los monólogos, porque creo que puedes jugar con muchos espacios, edades. Tienen el mismo estilo los monólogos que hago, es verdad, pero me siento como pez en el agua”, asevera.

Además, agrega que ama los monólogos por su versatilidad, es el caso con Coco Chanel, a quien escogió “porque se muere como a los 90 años, la puedo seguir haciendo hasta que esté viejita, la puedo tener de repertorio. El monólogo te permite eso, llevarlo, se vuelve compacto y Frida Kahlo es una caja de sorpresas”, expresa.

Regresar a los teatros

Si bien, debido a la pandemia el mundo digital ha sido el escenario perfecto para que continúen las actividades culturales, la actriz declara que no era lo suyo y que ya extrañaba regresar a las funciones presenciales.

“Hace rato en el teatro estábamos ensayando lo técnico, y las chicas se asustaron, porque dije ‘hay que tener el valor para entrarle a esto’, de por sí siempre con el teatro es difícil, vas contra la corriente, híjole, en este momento es contra la mega corriente, no sabes si va a ir la gente, no sabes si se va a vender un boleto, están todos los protocolos de salubridad, pero siempre quieres más”, platica Pilar.

La gente de teatro se enfrenta a muchos obstáculos para poder levantar el telón, se trata de un reto muy fuerte que deben superar porque, hacer teatro en México, parecería un acto de resistencia y solidaridad.

“No me voy a dar por vencida, es un momento importantísimo, tenemos que regresar al teatro con todos los protocolos, evidentemente, pero sí es una angustia doble”, reconoce la actriz.

Pilar Boliver, junto con su equipo, se han tenido que hacer constantemente pruebas de COVID-19, porque sabe que no puede entrar a un teatro con su gente sin asegurar que se encuentran bien de salud.


“No nos vamos a dar por vencidos, y menos yo, que mi vida siempre ha sido estar en el teatro, me llena de emoción el poder volver a estar en un escenario presencial. El Zoom, el online y el híbrido todavía no son lo mío”

Pilar Boliver

Directora y actriz

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