Tratar de esclarecer los crímenes sin resolver en México, sean de narcotráfico, corrupción o sobre el asesinato de alguien, es como entrar a un laberinto enmarañado que nadie se atreve a descifrar, y quienes comienzan a ir tras estos hilos de poder, también terminan silenciados, desaparecidos o muertos en el país.

Manuel Buendía sabía que, como periodista, su oficio era ser incómodo desde la información; sin embargo, cinco heridas de bala le arrancaron la vida en el casi cruce de Avenida Insurgentes y Paseo de la Reforma. Si bien el asesino material fue encontrado, del intelectual nunca se supo con certeza, pero cayó el dedazo sobre José Antonio Zorrilla Pérez, director de la Dirección Federal de Seguridad.

El mismo día en el que se recuperaron los materiales del robo del Museo Nacional de Antropología, en 1989, también se hizo público en los diarios nacionales que Zorrilla era culpable.

Los periódicos que investigó Manuel Alcalá para la filmación de Museo (2018) le encendieron los focos rojos e indagó a profundidad en la historia de Buendía.


“Empecé a investigarlo y fue una cadena, me jaló la historia a través de los personajes involucrados, la forma en que se llevó la investigación y me fue llevando al personaje de Manuel Buendía, que no conocía y que llegué a conocer muy a fondo a través de su trabajo”

Manuel Alcalá

Director

Para hacer esta ópera prima, Alcalá investigó durante una década en los sucesos alrededor del asesinato de Buendía, entrevistó a colegas del periodista y fue armando la historia en un documental único, que ahora se encuentra disponible en Netflix con el título Red privada ¿Quién mató a Manuel Buendía?

“El primer corte era de cuatro horas, cuando llegué con Yibrán Asuad y Jonás García Fregoso, que fueron los editores, fue una tarea de depurar y de cortar cosas que para mí eran muy difíciles de cortar”, describe el cineasta.


El testimonial cuenta con la voz de Daniel Jiménez Cacho para narrar y describir en off, mientras que voces del periodismo nacional como Raymundo Riva Palacio, Iván Restrepo, Elena Poniatowska y Carmen Aristegui, entre otros, son el hilo conductor de lo que pasó con Buendía

El peor presente para el periodismo

Haciendo un análisis sobre cómo en este momento la llamada “Cuarta Transformación (4T)” se cree la portadora de la verdad y siguen ocurriendo asesinatos de periodistas en México, Manuel Alcalá reflexiona y opina que, a 37 años de la muerte de Manuel Buendía, se vive el peor tiempo para ejercer el periodismo.

“En términos de las condiciones del periodismo, en el sentido del riesgo de ejercer el oficio, creo que sí, en comparación con los tiempos de Buendía, siento que con él fue el inicio, donde más de 400 periodistas han sido asesinados o desaparecidos y más importante que eso, 99 por ciento de los casos son impunes”, dice el director.

De las conferencias matutinas del Presidente, que en su sección “Quién es quién” se busca desmentir a los periodistas que atentan contra el Ejecutivo morenista, Alcalá recuerda que el Estado ya ha buscado en tiempos pasados controlar a la prensa, antes con la venta de insumos, con la paraestatal Productora e Importadora de Papel, SA (PIPSA), empresa que decidía a quien venderle o no el material de impresión.

“Lo ponemos en el documental, desde los tiempos de Buendía, el control era PIPSA, ese era un control mucho más tangible, o sea te quitaban el papel, no podías publicar y lo dice ahí Raymundo Riva Palacio, ‘más que censura había autocensura’, los periodistas conocían los límites y los que se pasaban pues… creo que Buendía fue un ejemplo de los que se pasaban esa línea invisible”, describe Alcalá.


El documental Red privada ¿Quién mató a Manuel Buendía? ya se encuentra disponible en Netflix

El mundo distópico

Manuel Buendía murió el 30 de mayo de 1984, su asesinato sucedió en un año Orwelliano, marcado por la distopía de la ficción, en un país que amedrentaba a sus ciudadanos cuando se habla de libertad de expresión y de exigir justicia, ¿acaso México es una nación distópica? El director Manuel Alcalá sube esta respuesta a otro nivel.

“Creo que el mundo es distópico, pero sí, 1984 está muy presente, y por más que trataba en todas las entrevistas hacer una conexión, con amigos y colegas de Buendía como preguntando ¿No fue lo primero que pensaste cuando murió Buendía en Orwell y 1984? Y la verdad nunca le pude sacar a alguien una buena cita de eso”, recuerda el artista.

Alcalá siente que con Red privada ¿Quién mató a Manuel Buendía? se debía al oficio que ejercieron tanto su abuelo como su padre, el de describir la impunidad y la normalización que se ha hecho día a día, de dejar pasar la corrupción.

“Todo lo que aparece en el documental, el cacique en Guerrero, la ultraderecha en México, el Halconazo y luego el Zócalo lleno de apoyo para el presidente, siento que todos los elementos que estudiaba Buendía tienen una conexión directa con el presente y creo que es importante ver esas conexiones y esos patrones y tratar de romperlos”, puntualiza.

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