Cerca de 10 mil voces de todo el mundo se unirán en una sola gracias al proyecto The Earthling Project.

Lejos de la creencia de que el arte y la ciencia son ramas opuestas, diversos personajes como el polímata Leonardo Da Vinci, quien durante el Renacimiento demostró que al unirse estas dos ramas se complementan para lograr cosas extraordinarias, en la actualidad con la música electrónica, por ejemplo, el uso de sintetizadores y equipo tecnológico muestra la fuerza que pueden lograr al unirse.

Esta fascinación por las dos disciplinas siempre ha estado latente en el compositor Felipe Pérez Santiago, quien fue invitado hace cuatro años por el programa de Residencias Artísticas del Instituto de Búsqueda Inteligente Extraterrestre (SETI), con sede en California, Estados Unidos, para crear una serie de obras musicales que representaran a la especie humana del siglo XXI.

“Pensamos en la idea de que fuera un proyecto basado en voces humanas porque, prácticamente, cualquier ser humano podemos cantar, expresar un sentimiento; desde canciones de cuna, la música de la radio, hasta la folclórica de nuestro país. Cantar refleja mucho nuestro estado de ánimo, es algo inherente a todos los seres humanos. La voz era el mejor instrumento para reflejar musicalmente la experiencia de la vida humana”, relata el compositor a Reporte Índigo.

El proyecto terrícola (The Earthling Project) tiene como principal objetivo recopilar voces de todo el mundo para crear un acervo que quede para la posteridad y así estas composiciones se envíen al espacio.

Más de mil voces reunidas

Para esta primera misión, la cual se espera se realice a principios de 2022 con dirección a la Luna, Pérez Santiago trabajó en colaboración con el artista Charles Lindsay y la astrofísica Jill Tarter, fundadora del SETI, junto con Carl Sagan. El 16 de diciembre pasado pusieron en marcha dicho proyecto con el apoyo, además, de la Arch Mission Fundation.

“Desarrollamos una app, donde invitamos a gente de todo el mundo a grabar sus voces y con ellas hago las composiciones. Lo que yo estoy haciendo es un collage, porque el material musical viene de estas voces, la idea es que miles de personas se sumen al proyecto y juntos descubramos a qué suena la humanidad en este momento de la historia”, relata.

Como parte del proyecto ya se crearon siete piezas, las cuales están reunidas en un disco que será lanzado por medio de la agencia espacial Astrobotic´s Peregrine, en Estados Unidos; esperan que llegue a la Luna y permanezca ahí durante 5 mil millones de años, aproximadamente.

La curaduría de las canciones se dividió en siete categorías que representan las experiencias de la vida humana: canciones de cuna; amor; nostalgia; festivas; religiosas y espirituales y funerarias o canciones referentes a la muerte.

“Fue tremendamente emocionante escuchar esas voces y darles forma para hacer como si estuvieran cantando una sola canción. Representan que pudimos unir a varios países en un solo canto, todos cantan la misma canción, como si hubieran estado en el mismo estudio de grabación; sin embargo, cada uno en su propio idioma y yo armé el collage que da la impresión que estuvieran cantando todos juntos”, agrega.


Cuando me encargaron el proyecto, yo sabía que mi música no representa a la humanidad, me representa a mí, mi historia, contexto y mis creencias, pero nosotros lo que queríamos era hacer algo global y colectivo, por ello la importancia de reunir varias voces a nivel internacional”

Felipe Pérez Santiago

Músico

Para esta primera misión participó, entre otros, gente de México, Canadá, Estados Unidos, Costa Rica, Venezuela, Colombia, Brasil, Bolivia, Argentina, Uruguay, Ecuador. De Europa: Inglaterra, Irlanda, Portugal, Francia, Alemania, Holanda, Italia, Austria, Finlandia. Del continente africano hubo menos participación, pero destacan los países de Nigeria y Sudáfrica; del Medio Oriente: Líbano; de Asia: Japón, Corea, China, Tailandia y del Pacifico sur: Australia y Nueva Zelanda.

The Earthling Project, Un sueño hecho realidad

A pesar de que ya terminó la primera misión y sólo están en la espera por parte de la agencia espacial Astrobotic´s Peregrine para lanzar el cohete que contendrá el disco, no dudan que se puedan crear nuevas misiones dirigidas a otros sitios, como a Marte, un satélite u otro planeta más lejano.

“Crear este mensaje es poderosísimo porque rompe todas las fronteras y barreras, tanto ideológicas, como geográficas, religiosas y, por 15 minutos, que es la duración de estas piezas, la humanidad pudo cantar toda junta”, expresa.

Asimismo, el compositor tuvo un acercamiento con la Agencia Espacial Mexicana con quienes se está viendo la posibilidad de subir estas voces a satélites mexicanos. Este hecho sería muy representativo, pues gran parte del equipo de The Earthling Project son precisamente mexicanos, por lo que llevar este mensaje desde México sería un sueño hecho realidad.

Por lo pronto, y en la espera de que se puedan organizar más misiones, Pérez Santiago comentó que ya están en tratos con una disquera con la que sacarán estas piezas en las plataformas tradicionales de streaming. Este material saldrá en cuanto el cohete se dirija a la Luna.

“Fue una experiencia abrumadora, a veces difícil, agotadora, pero satisfactoria. Esta primera misión fue a prueba y error, nunca se había hecho en la historia, no teníamos un precedente del cual aprender. Sacar la primera misión nos tomó muchísimo tiempo y trabajo incluso errores, para la segunda tener todo más claro de cómo funciona”, aclara.

El proyecto, con el cual el compositor mexicano lleva trabajando cuatro años, no cuenta con ningún financiamiento, todo ha salido gracias a la suma de las voces y esfuerzos del SETI, esto con el único fin de expresar el resultado de unión entre la Humanidad.


Se espera que el disco que contiene las siete canciones de The Earthling Project salga a principios del 2022

“Hay que pensar en el simbolismo que tiene esto, es muy atractivo y emocionante pensar que estas voces se vayan al espacio, pero me parece mucho más importante el mensaje que se está creando. Somos terrícolas, si de algo no podemos librarnos, al menos, hasta ahora es nuestra historia como seres humanos; entonces las fronteras políticas, geográficas, religiosas, qué maravilla que existen, porque nos define como culturas, no es lo mismo cómo pensamos los mexicanos a los finlandeses y eso nos hace maravillosos porque habla de diversidad”, puntualiza Felipe Pérez Santiago.

En conexión

FB: Felipe Perez Santiago

TW: @fperezsantiago

WEB: https://earthlingproject.com/ www.felipeperezsantiago.com

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