Comúnmente tendemos a asociar ese golpeteo entre las puntas de los dedos de las manos con el símbolo de malicia. Es el típico gesto del que se vale el personaje de Montgomery Burns de la serie animada “Los Simpsons” para expresar que algo se trae entre manos. 

Pero, expertos en lenguaje corporal afirman que, al menos en la vida real, este ademán nada tiene que ver con maldad. 

En su libro “El libro definitivo de lenguaje corporal”, Barbara y Allan Pease comentan que han encontrado que este gesto (“steepling” o “finger tenting”, en inglés) se utiliza con frecuencia en interacciones superior-subordinado y que el mismo indica una actitud de confianza o de que una persona tiene seguridad en sí misma. 

Quienes se encuentran en una posición superior, suelen optar por esta posición de los dedos cuando dan instrucciones, señalan los autores. 

Incluso aluden a dos versiones de “steeplers”: el elevado, que hace una persona que está dando una plática o expresando su opinión. Y el bajo, que se aprecia cuando una persona está escuchando a otra. 

De hecho, esta seña es “particularmente común entre contadores, abogados y gerentes”. 

O políticos, como el expresidente francés Jacques Chirac o el presidente ruso, Vladimir Putin, ambos considerados por los autores como “steeplers”. 

En un artículo publicado recientemente en la revista Psychology Today, Joe Navarro, exagente del FBI y experto en comunicación no verbal y lenguaje corporal, dijo que juntar las puntas de los dedos de ambas manos “(…) probablemente es la muestra más poderosa de confianza que tenemos”.