Lo admito, Stranger Things es una buena serie. Pero, en mi opinión, sólo la primera temporada. Desde ahí se ha convertido en un comercial que promociona marcas o vive de la mera nostalgia y deja muchos aspectos importantes a un lado.

Si ya han visto Verano del 84 (Summer of 84, 2019) sabrán a lo que me refiero. Una cinta canadiense de terror escrita meses antes que Stranger Things y que toca el delicado tema de las desapariciones y asesinos seriales en los pequeños pueblos de Estados Unidos.

¿DE QUÉ VA?

Una pandilla de amigos son testigos de las desapariciones y muertes, a manos de un asesino serial, de varios adolescentes en el barrio donde viven. Davey, un chico que ama las teorías conspirativas, comienza a sospechar de su vecino, un policía.

LO BUENO, EL ESTILO Y LA TRAMA

Cuando vi por primera vez Stranger Things me enamoré del estilo retro de la serie. La música, el vestuario y las referencias a la cultura pop aderezaban la historia sobre desapariciones de jóvenes.

El demogorgon y la aparición de Eleven fueron cruciales para que la serie atrajera la atención del público todavía más. Y es que todo ese estilo retro era un recurso decorativo en la producción que le daba impulso, pero no el motivo principal.

Lo mismo sucede en Verano del 84, la música ochentera, el soundtrack de sintetizadores que enchinan la piel y las referencias a la cultura pop de esa época son muy buenos y nos adentran de una manera correcta a la historia.

Sin abusar de estos elementos, la película nos sitúa en el lugar de Davey, quien sospecha de su vecino el policía como el presunto asesino serial que ha asesinado adolescentes y los esconde bajo su sótano.

Esta premisa es muy atractiva, ya que estaremos en constante duda sobre si Davey tiene la razón, pues sus padres, amigos y hasta la chica que le gusta tendrán una opinión al respecto de la teoría del chico.

Los juegos y pistas que los tres directores de cine, Anouk Whissell, Francois Simard y Yoann-Karl Whissell, nos ofrecen son confusas y por ello mismo cada segundo es crucial para saber quién ha estado asesinado a los jóvenes en el pueblo.

La música compuesta por el dúo Le Matos es otro referente en lo que a los score de ambientación musical ochentera se refiere. Tanto que te darán ganas de correr a Spotify o Youtube a buscar el repertorio completo.

Finalmente, el tema de la amistad, que ya ha sido tocado en varias cintas de este tipo como en Stand by me (Rob Reiner, 1986), se refuerza y es angular para la historia.

LO MALO, SU FINAL BASURA

Quizás nunca había visto en mi vida un final tan malo como el de Verano del 84. Las altas expectativas que construye la historia alrededor del asesino serial y las desapariciones terminan por caer en un lugar algo rebuscado y un poco sin sentido.

La verdad está muy raro que los tres directores hayan acabado así la película. A pesar de haber realizado un excelente filme con su ópera prima Turbo Kid, (2015).

Siendo sincero, el final queda muy por debajo de lo que la historia había construido a lo largo de la trama. Y, en realidad, el asesino serial queda por parecer hasta algo benévolo.

RECOMENDACIÓN 4 ESTRELLAS DE 5 (BUENA, MEJOR QUE STRANGER THINGS)

Lee: Stranger Things será un gran comercial; estas son las marcas que aparecerán en la temporada 3