Motivadas por la necesidad de tomar un espacio seguro y mostrar sus piezas de trabajo, mujeres artistas de la Ciudad de México han hecho Feminasty, festival que, aseguran, pretende resaltar su labor y no al artista.

Jimena Medina, organizadora del festival, contó que la primera edición surgió por accidente hace poco más de un año; sin embargo, bastó ese encuentro, entre más de 30 artistas, para darse cuenta de la importancia de tener una colectiva feminista para mostrar el trabajo de artistas mujeres, femmes y personas no binarias con el objetivo de generar comunidad, tejer redes de apoyo y trabajo a través del arte, además de poder tener la oportunidad de abordar temas desde la salud mental hasta el acoso dentro de los espacios públicos para que las artistas seleccionadas permitan dar a conocer cómo diversas violencias marcan el día a día.


“Nuestra primera edición fue el 21 y 22 de abril en la galería Pandeo, en la colonia Nápoles, tuvimos a Gizeh Jiménez, quien leyó poesía; a Luisa Almaguer, que nos acompañó con su música; a Marina Corach y Raquel Labrador, quienes nos presentaron sus más recientes fanzines. En ese entonces contamos con más de mil asistentes, que por dos días disfrutaron de la fotografía, música y poesía” relató Jimena.

El nombre del festival se basa en el término de una mujer feminista, a quien no le importa romper cánones ni cuidar su apariencia, es una protesta a través del género y una revelación a quienes siempre nos llaman feminazis, una respuesta contestataria ante esa situación y, sobre todo, no tener pena de llevar nuestra identidad y creencias.

La joven, quien se dedica al arte desde el bordado, dijo que una de las cosas que ha unido a las artistas para formar parte del festival es la discriminación. “En México es difícil sobrevivir siendo artista, y si eres mujer es peor. A las mujeres que nos dedicamos al campo del arte nos cuesta mucho trabajo encontrar lugares donde mostrar nuestras piezas, ya sea por el hecho de ser morras, personas no binarias o porque en nuestras piezas tratamos temas de género”.

Aunado a la discriminación de género que viven las artistas, Jimena comentó que hay algunas compañeras que han denunciado que muchos de los espacios para exhibir sus obras son hechos o financiados por hombres abusadores o violentadores y por eso muchas mujeres, personas trans y no binarias, quedan exentas de esos espacios.

“Cuando supimos eso, quisimos definir que Feminasty nacía también del autocuidado, de querer generar y tener un espacio seguro para poder vernos, conocernos y perder el temor de que no nos van a tomar en serio, creo que las violencias machistas nos obligaron a hacer otro lugar, otro encuentro”, sostuvo.

Con pequeñas pausas para relatar los obstáculos que ha enfrentado como mujer en el arte, Jimena contó que le ha costado abrirse paso en la especialidad del textil, ya que para mucha gente es una herramienta artística que no es tomada en serio en el arte contemporáneo porque todavía se percibe como una simple manualidad que puede ser realizada desde el hogar.

Sin embargo, una vez que Jimena, en compañía de otras mujeres tomaron la decisión de hacer el festival, se han planteado las diferentes formas de arte desde otra perspectiva, por ejemplo, en Feminasty el textil si bien ha sido una labor que por siglos se ha asociado a la feminidad, al hogar y al cuidado de una mujer por su casa y su familia, ahora se reconoce como un medio para expresar su inconformidad, narrar sus experiencias y, sobre todo, para juntarse con otras mujeres y compartir. Hoy, Feminasty afirma que se sientan a bordar, a tejer y a hacer textil para resistir.

A unos días de llevarse a cabo la quinta edición del festival, Jimena aseguró que otra de las ventajas de poder participar y visitar el encuentro es la respuesta y el apoyo que se genera.

“Cuando estaba estudiando no obtenía una retroalimentación por parte de mis profesores. Muchas veces ellos me confrontaban porque no les gustaba que abordara el tema del género en mi trabajo, decían que el arte feminista se había quedado en los setentas y que no era necesario seguir haciéndolo, ellos no entendían que el arte es otra forma de denunciar, de exigir. El día que se deje de hacer obra con este tipo de enunciados será increíble porque entonces eso significará que problemas como el acoso o los feminicidios ya no están pasando, que ya se solucionaron”, comentó la artista de 26 años.

Diversidad artística

De acuerdo con la convocatoria, para la próxima edición se expondrá obra gráfica, textil, fotográfica, cinematográfica, de instalación y performática. También se contará con un escenario para poesía y música en vivo, así como presentaciones de libros o fanzines.

En Feminasty, algunas de las ramas del arte que destacarán será la fotografía, donde mujeres presentarán su interpretación del mundo, de sus vidas y cuerpos a través de su lente mientras que en el arte visual en el cual afirmaron que tienen derecho a la autorepresentación y a contar sus propias narrativas, entender y analizar sus entornos se mostrarán técnicas como la ilustración y el collage, para echar un vistazo sobre los diversos contextos en que se desarrollan las mujeres y personas no binarias, así como las diferentes opresiones que viven dentro de su cotidianidad.

Además, esta será la primera vez que se contará con presentaciones de danza y performance ramas que consideran importantes ya que a través de ellas se pueden manifestar las experiencias estéticas y corporales.

Para las organizadoras una forma de poder conocer y hacer comunidad es verse frente a frente y hablar sobre lo que les apasiona, molesta o lastima. Por ello, habrá una sección para abrir el debate, conocer nuevas perspectivas, temas e ideas con talleres y conversatorios.

Para Jimena el evento le ha cambiado la vida ya que el apoyo que ha recibido en ese espacio es algo que califica como invaluable, por ello, invita a toda las personas a que vayan sin importar que no sean artistas. “Lo interesante es ver como desde el arte podemos juntarnos y cómo podemos compartir ideales y visiones a partir de un proceso más tierno que es en el sentido de cuidarnos”.

Al preguntarle a la artista qué palabra definiría al festival, no duda en decir que sería refugio, ya que ha sido en ese espacio en donde se ha sentido acompañada y segura de tener un equipo que me la va a ayudar en su trabajo.

Si bien en el evento pueden participar en la convocatoria exclusivamente mujeres y personas no binarias, éste es abierto a todo público y se realizará los días 26, 27 y 28 de julio en La Nana, Laboratorio de Arte Urbano Comprometido, 2do. Callejón de San Juan de Dios No. 25. Col. Guerrero, Del. Cuauhtémoc.

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