A la cantante Rosan Sashida Duffour le gusta citar al comediante Andy Kaufman para responder de dónde es, ya que dice “nací en Caspiar, una isla del mar Caspio, esta isla se hundió”; sin embargo, nació en México, en 1986.

Ahora, “Rosan”, como le dicen, impulsa su banda Rosk, la cual ha mutado para ser un proyecto solista e independiente.

Define a su estilo musical como dream pop o synth rock. Se considera amante de la música oldie, no solo de los 80, sino de décadas pasadas, lo que ha influenciado la carrera que ha formado como Rosk, en la que ha lanzado EPs y sencillos, pero este año piensa ir al fin con la revelación de un disco en forma, titulado Art collective, del que ya se desprende una canción del mismo nombre.

Además de haber estudiado música, el cine también es su pasión, por lo que el video que se encuentra ya disponible en YouTube de su nuevo material fue creado por ella, desde el confinamiento, al igual que el LP próximo a estrenarse en julio.


Cuando recién me encerré en marzo de 2020, que no podíamos viajar ni hacer nada, aproveché para sacar ciertas canciones que tenía ahí atoradas y las estuve haciendo en esos meses de marzo y abril, colaborando con un productor que vive en España; era un proceso diferente mandarnos los tracks de aquí para allá

Rosk

Cantante

El uso de sintetizadores, guitarras y máquinas de percusión, es claro indicio del gusto de Rosan Sashida por la música de los 80, y aunque lo retro está presente en su trabajo, también desea que se le reconozca como una artista de vanguardia.

“No sé qué pase si le pongo mi canción a alguien en un playlist, justo con canciones de los 80, y puedan decir si se escucha de la misma época o no; o sea, la idea no es recrear al 100 por 100 que parezca 80, sino que parezca 2021”, dice en entrevista con Reporte Índigo.

Su formación desde temprana edad se dio en el extranjero, visitando lugares como Vancouver, Canadá, y Boston, Massachusetts, en Estados Unidos, por lo que Rosan Sashida prefiere exponer su música en inglés.

Rock 2.0 con Rosan Sashida

Con la lectura de la biografía de Sam Phillips: el hombre que inventó el rock and roll, la cantautora ha reflexionado de cómo este género musical ha ido avanzando conforme a las épocas y cultura de cada parte del mundo, ya que este productor musical impulsó la carrera de Elvis Presley; sin embargo, el género ahora se distancia completamente de lo que hacía el “El Rey”.

“A nosotros luego nos influenció muchísimo cuando se convirtió en una vulgaridad la palabra ‘rock’ en los 80, cuando había toda esta escena de glam y un metal, en Los Ángeles, como que ya nosotros agrupamos el rock clásico y lo pones en Spotify y eso se refiere a Queen y Guns N’Roses y lo engloba como si fuera lo mismo y creo se ha cambiado el significado de la palabra”, dice Rosan Sashida.

Sobre si el rock es contestatario o no, como lo fue en décadas pasadas, la cantautora opina que todavía hay ejemplos de esto en la actualidad, aunque cada día falta más insurrección desde este género que ha marcado a generaciones desde su inicio a mitad del siglo XX.

“Por ejemplo, una canción acústica como la del cantautor Rufus Wainwright que se llama ‘Sword of Damocles’ es un tema que escribió en contra de Trump, pero con una sutileza y elegancia impresionante, para mí, eso cambia el metal, aunque la instrumentación sea lo más tranquilo y acústico del mundo”, platica la arista.

Retroceder para innovar

Para la cantante mexicana, el pertenecer a una escena independiente y fuera del mainstream actual también es un acto de resistencia, con el que se puede generar un cambio, que seguramente será positivo.

“La gente que realmente tiene revolución es cuando dice ‘me vale lo que esté pasando hoy en día o lo voy a experimentar o traer algo del pasado y lo voy a traer al presente’, eso es lo que se convierte en innovador, son ciclos, por ejemplo, otro día hablaba con alguien que me decía que las guitarras eléctricas en 20 años probablemente se van a percibir, como nosotros vemos ahorita los contrabajos acústicos”, ejemplifica.

Desde Rosk, la artista multidisciplinaria se siente cómoda porque más allá de aspirar a acercarse a ritmos populares como el reguetón o la música latina, se encuentra desarrollando la música que a ella le complace como productora.


Para la cantante mexicana, el pertenecer a una escena independiente y fuera del mainstream actual también es un acto de resistencia

“Estoy haciendo lo que me gusta musicalmente, independientemente de que no sea bailable en una disco, estoy siendo fiel a lo que me ha gustado de niña, adolescente y toda mi vida, y mezclando cosas que me gustan. No tiene nada de malo los otros géneros, me encantan, o sea, igual escucho más Buena Vista Social Club, pero no quiere decir que yo quiera intentar hacer ese género”, puntualiza.

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