Lo que era una propuesta, hoy es una ley. En Francia, ya es ilegal revisar el correo del trabajo durante el fin de semana o fuera del horario laboral.

Así, las empresas que tienen 50 empleados o más deben aplicar esta nueva regulación conocida como “el derecho a desconectarse”, la cual tiene como objetivo minimizar los impactos negativos que tiene el hecho de estar “conectado” durante todo el día al trabajo.

“Diversos estudios muestran que hay mucho más estrés relacionado al trabajo del que había, y ese estrés es constante”, señaló en BBC Benoit Hamon, quien forma parte de la French National Assembly, “los empleados dejan físicamente su oficina, pero no abandonan su trabajo. Siguen atados por una especie de correa electrónica, como un perro.

“Los mensajes de texto, los emails, colonizan la vida del individuo al punto en que él o ella se quiebran, eventualmente”, afirma.

Con esta nueva ley, las compañías están obligadas a negociar políticas formales para limitar la propagación de trabajo, sobre todo para lo que tiene relación con la tecnología digital en la vida privada de los empleados.

Y es que el derecho a desconectarse “no es necesariamente una obligación… pero sí es una oportunidad -para clamar por un pequeño respiro; para darse cuenta de que el mundo no deja de girar, o de producir palabras sin la vigilancia constante de una persona”, explicó Lauren Collins de The New York Times.

Esta reforma en Francia es un ejemplo que le vendría muy bien a países como México, en donde el llamado “Síndrome del Burnout” (cuando una persona se “quema” por la carga excesiva de trabajo y estrés) está cada vez más presente y en donde el estrés afecta al 40 por ciento de los habitantes que trabajan, esto de acuerdo a la Organización Internacional del Trabajo.