Cocinar en mejor en casa. En Sobremesa no sólo se comparten las mejores recetas y técnicas para aprender y desarrollarse en la cocina, sino que se consumen los platillos preparados hechos con ayuda de chefs invitados.

 

A un mes de que cumpla un año de abrir sus puertas, Sobremesa invita a toda la gente a caminar entre las paredes de una casa de 1920, aproximadamente, para experimentar y aprender de la comida a otro nivel.

 

“Teníamos claro que queríamos un espacio de gastronomía y que tuviera clases de cocina, que interactúaramos con al gente (…) queríamos algo casero y por coincidencias salió este espacio que fue el marco perfecto para hacerlo”, declara Lucía Benítez, co-fundadora de Sobremesa.

 

Caminando sobre los pisos de madera originales, Lucía comenta a Reporte Índigo que junto con su socia Micaela Miguel, coincidieron en que para aprender a hacer platillos de buena calidad no se neesitan los mejores y más costosos instrumentos, porque así no es como en una casa común se hacen las cosas.

 

Admite que la idea de Sobremesa es que la gente que los visite, además de tener un contacto directo con el o la chef, aprendan sobre la importancia que tiene la comida antes y después de consumirla, es decir: conocer el origen de los productos y mantener el clásico convivio que sólo se hace presente en las sobremesas, después de disfrutar de los alimentos.

 

“La gente cada vez come más rápido: ordena, compra y se lo pide para llevar, se pierden esas sobremesas, un espacio muy valioso de interacción, de compartir, de estar presente, cerca de la gente”, señala Benítez.

 

La co-fundadora de Sobremesa cuenta que son justo los momentos post clases de cocina o talleres, cuando las personas que antes de llegar a la casa no se conocía, después de convivir en la cocina logran interactuar y centrarse en un mismo entorno.

 

Sobre la mesa y Cooking Parties

 

Sobremesa maneja difentes formatos. En las Cooking Parties, a las que Lucía llama el alma de la casa, un grupo de personas deciden si ocupan todos los cuartos de la casa, o sólo uno, para que un chef los acompañe a preparar su menú mientras escuchan música de su elección. “Es como lo harías en tu casa”, declara Lucía.  

 

En Sobremesa, además, se pueden celebran bodas o eventos de cualquier tipo, donde tanto el concepto rústico de la casa como el hecho de estar interactuando con el chef y ver directamente la preparación de los alimentos, hace que este lugar se diferencie de los demás.

 

Por otra parte, en un nuevo concepto al que llamaron Sobre la mesa, un chef habla sobre el origen de los productos, con el objetivo de concientizar a los invitados y aprecien y valoren lo que consumen.

 

Son pláticas con propósido, en las que el protagonista no es la comida como en todo lo que hacemos, sino la plática del invitado que traemos.

 

“Lo haremos una o dos veces cada dos meses para la gente que tiene algo que enseñarnos. Por ejemplo, sobre la agricultura, cómo llegamos a la menera en que estamos consumiendo y cultivando hoy en día”, agrega Lucía.