Entre banderas, consignas y colores, el flautista Horacio Franco asegura que la Marcha del Orgullo Gay llega a los 40 años con muchos logros, con una comunidad más consciente, pero también llega con una gran deuda.

“No hemos conseguido luchar por intereses comunes. Y mientras haya crímenes de odio y separatismo por clases sociales e ideologías al interior de la comunidad gay -un reflejo de la división que existe en todo el país- , no lo vamos a conseguir”.

Franco reconoce el trabajo de gente como Enoé Uranga, Arturo Díaz Betancourt, Carlos Monsiváis, ya que gracias a ellos se han conseguido muchas prebendas.

“Sin embargo, el bien común, la unidad, esto sigue siendo la meta. Me parece que debemos poner más énfasis en la educación y que no debemos ser una comunidad segregada por las diferentes ideologías”, señala el flautista.

Y agrega que es necesario que los cabaretitos, travestis, musculocas, transgénero, vestidas y de clóset que viven una doble vida, todos tenemos que hacer las cosas que le convengan a todo el país. Lo que sigue es una mentalidad colectiva”.