El lanzamiento del documental “Blackfish”, en el que se revela la situación de los animales en cautiverio en parques como SeaWorld, se convirtió en una de las mayores crisis de imagen del 2013. En la cinta, dirigida por Gabriela Cowperhwaite, se hace referencia al daño psicológico que la vida en el encierro –y el proceso de captura– puede tener sobre los animales marinos, y en particular las orcas.

De hecho, asegura que era este maltrato el que las hacía violentas, y que este tipo de comportamiento no estaba en su naturaleza.

La información provocó la furia de los amantes de los animales, activistas o no, y el parque finalmente decidió tomar acción, anunciando que donaría millones de dólares a la investigación marina, y crearía un tanque de 10 millones de galones, todo como parte del Blue World Project.

El tanque en cuestión sería del doble del tamaño del actual, e incluirá una corriente para que las ballenas puedan nadar contra ella. Se espera que el proyecto esté listo para el 2018.

Pero la iniciativa para ser demasiado poco –y demasiado tarde–. La semana pasada, las acciones de SeaWorld cayeron 33 por ciento, tras un reporte que revelaba la baja asistencia y pocas ganancias percibidas en lo que va del año (40 millones de dólares menos de lo esperado), tanto en el parque de San Diego como en el de Orlando.

Al respecto, ejecutivos comentaron que “se cree que la asistencia de este periodo fue impactado por las presiones relacionadas con la reciente atención mediática” que el parque ha recibido.

El anuncio del Blue World Project tampoco consiguió disminuir la percepción negativa y ha provocado reacciones de indignación.

“Este es un movimiento desesperado para intentar retroceder el tiempo, ahora que las personas entienden el sufrimiento de las orcas cautivas, y no va a ayudar a salvar a la compañía”, dijo al LA Times el director de leyes animales de People for the Ethical Treatment of Animales (PETA), Jared Goodman. “Una prisión más grande sigue siendo una prisión”. 

Además, el domingo decenas de manifestantes se reunieron afuera del parque de San Diego.