En 1998, cuatro mujeres norteamericanas aparecieron en televisión hablando de sexo, tan fluidamente como de cualquier otro tema. Una de ellas era Sarah Jessica Parker, actriz que interpretaba a Carrie Bradshaw en Sex and the City, lo que la convirtío en un símbolo de fortaleza femenina.

“Aquellos fueron tiempos muy especiales que nos permitieron explorar el mundo de la mujer, sus sentimientos sobre la vida, la política, el amor y el sexo, a través de las historias de cuatro amigas”, mencionó Parker.

La actriz encarnó a Carrie Bradshaw durante seis años, una escritora de Nueva York que trabajaba en un periódico escribiendo una columna sobre sexo.

Las relaciones sentimentales que tenía con diferentes hombres, algunos más importantes que otros, la inspiraban a seguir con su carrera, con la que ayudaba a las mujeres que la leían a entender un poco más al género opuesto.

Esta serie televisiva rompió diversos tabúes sociales que existían en diversas partes del mundo, donde se transmitió. Presentó a cuatro mujeres profesionistas mayores de 30 años que, en un inicio, no estaban casadas ni tenían hijos. Estas etapas las desarrollaron más adelante.

Durante toda la serie y las dos películas de la misma, el papel de Sarah Jessica Parker remarcó constantemente que era feliz con la vida que había construido. Su papel representó una personalidad que normalmente es juzgada por no seguir las normas sociales. Era una adulta soltera, plena y sin hijos. En la historia, Bradshaw tuvo un aborto, vivió infidelidades, obtuvo el puesto que siempre quiso, y hasta los 40 años se casó.

La actriz se dice comprometida con el movimiento Time´s Up, con el que desea que más personas se involucren

En 2018, después de que salieran a la luz diversos casos de abuso y acoso sexual por parte de productores y directores de Hollywood hacia actrices para que éstas conservaran proyectos cinematográficos, Sarah Jessica Parker fue una de las voces que defendió a sus compañeras, a través del movimiento Time´s Up.

Además de vestirse de negro en la alfombra roja de los Globos de Oro de 2018 para representar el apoyo de todas las mujeres que sufren en silencio, la actriz aseguró que lo que siente ahora es que debe involucrar a más personas para que volteen a ver esta situación. “Los hombres incluso me han preguntado ‘¿Cómo puedo participar?’”.

Doce años después de dejar el papel que la catapultó en el mundo del cine, Parker volvió a la pantalla chica con la serie Divorce, encarnando a Frances, una mujer que vive una relación de rutina con un hombre que ya no ama.

“Desde hace años empecé a darle vueltas al tema, sabía que quería mostrar un matrimonio como nunca antes se había hecho en televisión. Contamos con un experto en divorcios que nos asesora”, declaró la también productora de la serie.

Sarah Jesica dejó de aparecer en televisión tras terminar, con rotundo éxito, Sex and the City. ¿La razón? No había encontrado un papel tan poderoso como el de Bradshow, un personaje que le dejara un mensaje a las mujeres.

Frances DuFresne, a quien interpreta Parker, estuvo casada con su esposo durante 17 años, pero la cotidianidad y la falta de interés de ambas partes rompió la relación. Al darse cuenta de esto, la pareja decide luchar por la familia que tiene, junto a sus hijos, aunque realmente ya esté todo perdido.

A pesar de que la serie no ha tenido un final oficial, pues se encuentran produciendo la siguiente temporada, se prevé que el mensaje será claro: no conformarse con una relación que ya no funciona, sino luchar por mejorarla, o separarse y aceptar que la vida continúa a pesar de todo.

“Los matrimonios pueden pasar por periodos donde son muy infelices, se destruyen porque la gente es infiel. Y lo que me atrajo (de la serie) originalmente era interpretar a un matrimonio americano”
Sarah Jessica ParkerActriz

Una vida de película

Sarah Jessica Parker nació en Nelsonville, Ohio, el 25 de marzo de 1965. Sus padres son Stephen Parker y Barbra Forste. La actriz tiene tres hermanos y cuatro medios hermanos más, por parte de su madre.

La familia se mudó a Nueva Jersey en 1977. Para ese entonces, Parker había encontrado una de sus pasiones: el ballet, actividad que la llevó a estudiar en el American Ballet Theatre, dándole la oportunidad de participar en El Cascanueces.

Un año después, al ver su talento en el escenario, fue seleccionada para actuar e interpretar a July en el musical Annie. Luego de presentarse como una joven actriz ante el público, Sarah Jessica decidió participar en la película My Body, My Child (1982); en este filme fue cuando actuó por primera vez al lado de Cynthia Nixon, quien hizo de Miranda en Sex and the City.

No fue sino hasta mediados de los años 80 cuando Parker conoció, en un set de filmación, a quien sería una de las personas más importantes de su vida, Robert Downey Junior, de quien fue pareja de 1984 a 1991. Y aunque representaron por años su felicidad, Sarah decidió dejar a Downey porque el joven actor luchaba contra las adicciones.

“Yo había aprendido a cuidarme a mí misma, y en aquel entonces sólo me dedicaba a que él estuviera bien. Pero llegó el punto en el que reuní el coraje suficiente para decir ‘sólo rezo para que no muera’”, declaró la actriz. respecto a Robert

Después de tener relaciones cortas con Nicolas Cage y John F. Kennedy Junior, Sarah conoció al actor Matthew Broderick, con quien se casó en 1997 y decidió tener una familia. Ambos tienen tres hijos, James, quien nació en 2002 y dos gemelas, Tabitha y Loretta, de 10 años, quienes fueron concebidas en un vientre de alquiler.

Actualmente, además de ser actriz y productora, Sarah Jessica Parker tiene una línea de zapatos, SJP. Con este proyecto, se ha presentado también como diseñadora y empresaria. Parker es, en definitiva, una persona multifacética, demostrando con ello que todo se puede lograr si la pasión es lo suficientemente grande.