El Salón de la Plástica Mexicana (SPM) presenta la exposición Vida, obra y sueños. Escultor Abel Ramírez Aguilar en homenaje póstumo al reconocido artista, la cual se inaugurará el jueves 17 de noviembre, a las 19:00 horas.

La retrospectiva está integrada por obras realizadas en la década de los 70, las cuales remontan a los inicios de su notable trayectoria, así como por esculturas de más reciente creación. Reúne más de 30 piezas trabajadas en bronce, madera, mármol negro y rojo, granito verde, ónix y arcilla.

Abel Ramírez comenzó a estudiar artes plásticas a temprana edad en la Escuela de Iniciación Artística No. 2 del INBAL, cuando cursaba el tercer año de primaria, con el maestro Ángel Bracho.

Un par de años más tarde, un profesor recién llegado tiró la plastilina vieja y le dio a conocer el barro, lo cual fue determinante en su futuro. A los 15 años ingresó a la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda y a la Escuela de Artes Aplicadas en La Ciudadela, donde tuvo la oportunidad de conocer los vidriados en diversas temperaturas en arcilla, metal y vidrio, así como producir e investigar técnica y plásticamente la evolución de sus propuestas escultóricas.

Ajeno a las corrientes y estilos artísticos del momento, Abel Ramírez Aguilar se consideró a sí mismo un escultor neofigurativo con influencia cubista y surrealista, dentro de un mundo mágico y cosmológico nutrido de las creaciones azteca, maya y tolteca. También el arte popular jugó un papel importante en su obra.

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