Después de que los escritos originales de ficción de Leonora Carrington se hicieran públicos en inglés y francés en 2017, ya que la artista mayormente escribía en esos idiomas, un equipo de expertos y traductores se enfocó en la tarea de traer al español esas historias cortas de fantasía, el resultado es Cuentos completos, publicado por el Fondo de Cultura Económica.

Harold Gabriel Weisz Carrington, hijo de la pintora surrealista y quien es parte de la Fundación Leonora Carrington A.C., muestra su felicidad al compartir que esta edición de 4 mil ejemplares llega al país, ya que los seguidores de la artista de origen británico podrán acercarse a su literatura.


Es muy importante, porque si no se hubieran perdido todos estos lectores en Latinoamérica, que creo que están igualmente hambrientos por conocer cómo es que ocurre el fenómeno narrativo de Leonora. Muchas personas desconocen esta otra faceta, pese a que en México antes ya se habían publicado algunas de las novelas

Harold Weisz Carrington

Investigador

Ante la convocatoria que lanzó la Secretaría de Educación Pública para que ilustradores rediseñaran los libros de texto gratuito de educación primaria del ciclo escolar 2021-2022, pero sin una retribución económica, el miembro de del Sistema Nacional de Investigadores asegura que es esencial que la llamada “Cuarta Transformación” realmente aprecie el trabajo de los creadores.

“Hay que sensibilizar a la gente que está en el terreno de lo político para que entiendan que el arte es fundamental para la formación interna del individuo, sin arte tenemos una pobreza total como personas”, dice el doctor en Literatura, en entrevista con Reporte Índigo.

El académico resalta que el arte es ahora más que nunca un aliciente en esta crisis sanitaria, por ello exhorta a que los funcionarios públicos en verdad se solidaricen con las artes, por el bien de la ciudadanía mexicana.

“Esta enfermedad tal vez sea como aquella que anunciaba Antonin Artaud, que tal vez está entrando en la política y está enfermando nuestra sensibilidad; entonces, la única manera de salvarse, ¡es con el arte!”, Insiste Weisz Carrington.

Cuentos completos de Leonora Carrington reúne 22 historias cortas previamente publicadas, además de tres relatos inéditos. La edición se acompaña, al final, de algunas de sus pinturas sobresalientes, como Entonces vimos a la hija del minotauro (1953) y Reflexión sobre el oráculo (1959), entre otras.

¿El surrealismo ha muerto?

Parecería que con la partida de los máximos exponentes del movimiento surrealista esta veta artística se encuentra muerta; sin embargo, Harold Weisz Carrington considera que esta corriente ha mutado en nuevas expresiones artísticas.

“No me atrevería a decir que ha muerto, pero el surrealismo así como un fenómeno derivado directamente del encuentro con André Breton, pues ese período, ese episodio ya terminó, justamente con la muerte de Leonora, ahora yo siento que tal vez hay otras personas que están interesadas en el fenómeno y que quizá estén desarrollando distintas cosas”, comparte.

Entre las personalidades que él destaca como sucesoras del surrealismo, al menos en la escritura, menciona a Angela Carter, escritora inglesa que falleció en 1992 y que era feminista, por lo que el académico opina que en la narrativa es donde está el terreno fértil del movimiento para nuevas generaciones.

“Creo que Leonora abre una ventana interesante para las escritoras que quieran explorarse en su imaginario, no que ella haya sido la única que lo hizo, creo que abre una posibilidad muy interesante para indagar qué significa ser mujer en estos momentos críticos, donde ser mujer muchas veces cuesta la vida”, agrega.

Las etapas del amor en Leonora Carrington

Quienes han seguido de cerca la vida de la artista surrealista afirmarán que Max Ernst es el único amor de Carrington y que eso la cautivó hasta sus últimos días. Su hijo manifiesta que el pintor alemán sí marcó una época en su madre, pero cada una de sus parejas dejó huellas en ella.

“Max Ernst fue un momento, yo creo, muy importante porque es la manera en que Leonora pudo acercarse a un mundo imaginario, que ella ya tenía, pero que en el surrealismo hubo una extensión; entonces, la relación con Max fue muy interesante en esta posibilidad de creación mutua, porque en esto es donde creo se aprende más”, expresa.

Weisz Carrington resalta que después del matrimonio fugaz con Renato Leduc, la relación con Emerico Weisz aquí en México fue la más longeva y también de las más fructíferas artísticamente hablando para la surrealista británica.

“Ellos tuvieron esta otra relación también muy creativa, hicieron tapices juntos y muchas otras cosas, mi padre estaba muy cercano al mundo creativo, hacía fotografías de la obra de Leonora también, esa era otra manera en que él colaboraba con ella”, puntualiza.

El cuento favorito

De la edición publicada por el FCE, Harold Weisz Carrington tiene su relato favorito, el cual es “¡Vuela, Paloma!”, que la artista habría escrito entre 1937 y 1940. Él comenta que este es su preferido, debido a la metáfora de cómo la pintora escribió la narración acerca de una homóloga de profesión.

“Hay esta parte como muy alucinatoria que permite entrar en un terreno donde los personajes intercambian su forma por la de otros, y en donde este cuento tiene también un momento muy interesante que es el encuentro de un personaje que habita el cuento, que es una pintora y cómo ella atraviesa por distintas fases emocionales y creativas, es un cuento muy especial”, platica.

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