Llegaron las posadas y con ellas la comida, el champurrado, el café de olla y el ponche, los cuales se sirven, muchas veces, en recipientes de unicel, al igual que los tamales, las tostadas de pata y los antojitos mexicanos.

Sin embargo, este poliestireno expandido termina revuelto con el resto de basura inorgánica que, en su mayoría, finaliza en rellenos sanitarios, ya que actualmente es inexistente una cadena de valor económico para su reciclaje.

Además, como es un material no biodegradable y que tarda teóricamente siglos en descomponerse, la comercialización de unicel se ha satanizado, al punto de prohibirse o regular su uso en Jalisco, Nuevo León, Veracruz y Tamaulipas, entre otros estados de la República.

Héctor Ortiz opina que se debe cambiar la percepción de este poliestireno, ya que es posible darle una segunda vida, una vez que ha sido utilizado en grado alimenticio, o en empaques comerciales o como embalaje industrial.

Cuando se encontraba estudiando en la Facultad de Ingeniería de la UNAM, en 2011, observó que al momento de reciclar materiales, el unicel se quedaba sin ser recogido, por lo que comenzó a idear una tecnología para poderlo reutilizar de manera eficiente.

Después de un año de investigación, él y su equipo de trabajo ganaron el Premio Santander a la Innovación Empresarial, que aprovecharon para abrir la empresa Rennueva, que se dedica a la captación y correcto uso del unicel en México.

Cuando el poliestireno expandido llega a Rennueva se tritura y pasa por un proceso de fundición
Cuando el poliestireno expandido llega a Rennueva se tritura y pasa por un proceso de fundición

“México es el mayor reciclador de PET, reciclando el 60 por ciento, en el caso de las bolsas se recicla el 23 por ciento aproximadamente, y pues ese es el objetivo, queremos llegar a que se reciclen esas tazas de unicel en nuestro país y generar empleos alrededor de ello”, platica Ortiz con Reporte Índigo.

Actualmente, la empresa ha captado alrededor de 547 toneladas de poliestireno expandido, mismo que al ser reciclado se convierte en pellets (comprimidos) de plástico, que después se comercializan para hacer materiales escolares, molduras como marcos para cuadros y tacones para zapatos, entre otros.

Entendiendo el consumo responsable del unicel

Cuando el poliestireno expandido llega a las instalaciones de Rennueva se tritura y pasa por un proceso de fundición. Ortiz afirma que el 95 por ciento del material logra rescatarse, por ello ve un beneficio en que se pueda a futuro lograr una cadena económica en torno a su reciclaje.

“La cadena económica del PET lleva 25 años más de trayecto y a eso le apostamos que el día de mañana esto pueda tener un valor y se le pague a la gente, así como se le paga por otros materiales, pero necesitamos hacer una sinergia con toda la cadena industrial y el gobierno para que apoyen estas iniciativas”, explica.

Para Ortiz es imprescindible que también se tenga una conciencia real del consumo responsable en la población, sobre todo al momento de la fabricación de productos que son ecológicos, pero que terminan contaminando más por su realización.

“Es mucho un tema de moda, a lo mejor ahorita están muy satanizados estos productos, pero estamos yéndonos por un mal camino, sobre lo biodegradable o lo compostable, la creencia que los vasitos de cartón contaminan menos que el unicel, esto es falso, porque el vaso de cartón a lo mejor no contamina tanto en huella de carbono, pero la cantidad de litros de agua que se necesitan para fabricarlo es altísima”, dice.

Actualmente, la empresa ha captado alrededor de 547 toneladas de poliestireno expandido
Actualmente, la empresa ha captado alrededor de 547 toneladas de poliestireno expandido


El cofundador de Rennueva se considera un “pepenador con título”, e invita a que también las compañías que se encargan de hacer productos biodegradables o amigables con el ambiente, informen de manera correcta a la ciudadanía respecto a su elaboración

“A lo mejor, nosotros como científicos podemos decirles con los datos justificados que contamina más un cierto tipo de producto que otro, pero la gente no lo sabe, entonces falta un tema de que las marcas informen a la población sobre el impacto que cada una tiene, y el ciudadano pueda elegir, esto es parte del consumo responsable; por ejemplo, ahora mucha gente está comprando productos hechos de bambú porque aparentan ser más sustentables, pero es un error, ¿por qué? Por falta de información”, subraya.

Conciencia en XV de Rubí

El 26 de diciembre de 2016, los quince años de Rubí rompían el Internet y los asistentes rebasaron los millares de personas, ante esa situación y tomando en cuenta la cantidad de basura inorgánica de un solo uso que habría en el lugar, Rennueva acudió para hacer acopio de unicel.

“Fue toda una experiencia, pero al final logramos reciclar con el apoyo de la Secretaría de Gestión Ambiental de San Luis Potosí, más del 80 por ciento de los residuos de unicel (…) Reciclamos aproximadamente seis mil piezas de platos y vasos, fue más o menos la gente que fue a la comida”, recuerda Ortiz.

Unete al reciclaje

Rennueva recibe todo el unicel en sus instalaciones de la Ciudad de México, siempre y cuando se encuentre libre de residuos. Actualmente no hay un pago económico por este reciclaje, pero la sustentabilidad del planeta es la que importa en este caso

  • Dirección: Mimosas 63, colonia Santa María Insurgentes CP 06430 Cuauhtémoc. CDMX
  • Facebook: rennuevamx

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