Una reunión organizada por Cenicienta con otras princesas sirve para hacer una ácida crítica de los roles femeninos que se han enseñado a través de las historias que se han contado en el cine en los últimos 80 años, de eso va 12 Princesas en pugna que regresa a los escenarios para celebrar su décimo aniversario.

“Estoy muy emocionado de que regrese, es una verdadera bendición rencontrarnos con el teatro, como compañía, verdaderamente ha sido un regalo de la vida, un regalo que en serio nos llevó hasta las lágrimas. Durante la pandemia fueron días donde en serio llegué a pensar que ya no regresaríamos, entonces, me siento verdaderamente afortunado y feliz, porque fueron nueve años ininterrumpidos de este montaje”, cuenta Quecho Muñoz, autor y director de la puesta en escena.

Debido a la pandemia, y porque el recinto donde se presentaban está junto a un hospital 100 por ciento COVID-19, todo el año pasado la obra de teatro tuvo que suspender sus funciones, lo que afectó a varias familias que dependían de ella, desde actores, hasta ingenieros de audio, taquilleros, acomodadores y asistentes de vestuario.

Quecho Muñoz se dice afortunado y bendecido por este proyecto, aunque a veces confiesa que también lo abruma y sorprende, porque hay momentos donde no se la cree y piensa que es el trabajo de alguien más.


“Lo que es muy lindo de esta historia es que habla de creer en los sueños, de ser buenos de corazón y pedir deseos a la estrella, y Princesas por sí sola se volvió la representación de eso, de cuando crees y le apuestas a los sueños, los milagros sí suceden, la magia sí ocurre”

Quecho Muñoz

Director

Durante esta pandemia, el equipo creativo de 12 Princesas en pugna ha analizado y comprendido los estragos físicos que trae una enfermedad como la que el mundo está enfrentando, pero evidentemente también están los estragos mentales y emocionales.

“La función primaria de Princesas es hacer reír y eso es la medicina más efectiva, ayuda distraernos a ocupar la mente en algo lindo”, indica Muñoz.

Además de regresar al Teatro Xola Julio Prieto con todas las medidas sanitarias correspondientes, la obra viene con ajustes en su texto, como nuevos chistes, porque al ser una comedia, constantemente se debe actualizar para que siempre funcione.

“Tenía un chiste del COVID-19 que era muy gracioso cuando no nos había llegado a México, pero ahora ensayando esto es un tema sensible que ya no funciona”, reconoce el autor.

La temporada cuenta con funciones los sábados, a las 17:00 horas, y domingos, a las 18:00, en el Teatro Xola. Los boletos ya se encuentran a la venta.

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