La crisis sanitaria derrumbó por completo los espectáculos en vivo hace un año, lo que provocó que la industria musical y teatral fueran las primeras en cancelar sus presentaciones y, posiblemente, las últimos en reanudar actividades en vivo. Aprovechando las medidas sanitarias que cada vez son más laxas por parte del gobierno capitalino, y con la ventaja de que los conciertos que realizan siempre han sido al aire libre, los organizadores del Festival Internacional de Jazz de Polanco vuelven al teatro Ángela Peralta el 12 y 13 de junio para retomar este icónico evento de la Ciudad de México.

“El teatro se presta, estás totalmente al aire libre en medio de un parque, entonces, estás más seguro que en el súper; teniendo la sana distancia, tu cubrebocas y el gel, básicamente es lo mismo que ya aprendimos a hacer a diario”, declara Eddie Schwarz, fundador y director ejecutivo del Festival.

El recinto donde se realiza el festival, que se encuentra en los límites del Parque Lincoln, tiene un aforo total de 2 mil 800 espacios, según calcula Schwarz; sin embargo, sólo venderá el 30 por ciento de la capacidad del inmueble, a pesar de que la CDMX ya se encuentre en semáforo verde.

“Estamos muy contentos de poder volver a llevar a los músicos al escenario, que tanto como productores como músicos, fue de la industria más golpeada, fuimos los primeros en irnos, porque inclusive antes del Vive Latino, nosotros tomamos la decisión de no exponer a nadie y postponerlo”, agrega.

A diferencia de otras ediciones pasadas del Festival, los conciertos también se verán reducidos en horario, esto por las lluvias que ya visitan el Valle de México y para que también la gente se sienta con confianza de que se estarán respetando los lineamientos sanitarios.

“El Festival duraba cinco, cinco horas y media, y ahorita por protocolos vamos a ir a tres, tres horas y media, por otro lado, tienes la época de lluvias, entonces, hice una modificación y abrimos puertas a las 11 del día, en vez de a las cuatro de la tarde, y los conciertos empiezan a las 12:30, hasta las 15:30 horas”, describe Schwarz.

El empresario reconoce que, con esta edición, no se logrará la derrama económica de recuperación que se tenía en otros años, pero lo que se busca es seguir impulsando el jazz y que el público nuevamente se anime a recuperar su vida fuera de sus hogares, asistiendo a conciertos de este tipo.

“Creo que podemos quedar tablas, a lo mejor un poquito abajo o un poquito arriba, el objetivo es que salga y seguir cosechando el Festival, es la doceava edición, nunca se ha suspendido, y hay que estar listos para regresar ya con patrocinadores y todo, y un aforo, espero, del 50 por ciento en la edición de diciembre”, se sincera.

Los boletos para el Festival Internacional de Jazz de Polanco ya se encuentran a la venta en el sistema de Boletia, en 500 pesos más cargos por día, costo de preventa. También se venderán en las taquillas del teatro, en caso de no agotarse.

Descentralizar el jazz

Durante este año que el Festival estuvo detenido, el equipo de Schwarz aprovechó el formato de streaming, al igual que miles de músicos en el mundo, para seguir promoviendo el arte y en su caso el jazz, creando Jazz de Polanco presenta, una serie de programas que se realizaron en Vimeo y que son de acceso exclusivo para quienes adquirieron una membresía especial.

“Investigamos qué habíamos hecho en todos los festivales anteriores y hemos encontrado material inédito buenísimo, íbamos a hacer solo un programa en diciembre, para que la gente tuviera una compensación por la espera y ya vamos en cuatro, y seguirá siendo uno mensual”, comenta el director.

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Con este formato se rompen las fronteras de solo mantener el espectáculo en el área de la CDMX y Polanco; además de lo virtual, también se pretende que presencialmente se logre llegar a más partes del país con el jazz.

“El festival va a visitar a otros estados, estamos con pláticas con gente de Chihuahua y también en Tulum, tanto como el show de estrellas del festival, como el festival completo que se puede trasladar, también estamos buscando puentes para abrir otros eventos y hacer un intercambio con el Festival Internacional de Jazz de Quebec”, anuncia el fundador.