Con el motivo del 50 aniversario de “Rayuela” de Julio Cortázar, la editorial Alfaguara lanzará una edición especial: además de embellecer el libro con una nueva portada, tipografía y diseño para facilitar su lectura, han creado una especie de recorrido backstage sobre la creación de la novela.

“Hemos pensado en dedicarle la edición no a la crítica especializada ni a la academia. Queremos que estén contentos en especial los lectores”, explicó Ramón Córdoba, editor ejecutivo de Alfaguara, en entrevista con Reporte Indigo.  

Incluido como apéndice, “La historia de Rayuela” hace una cuidadosa selección de fragmentos de seis volúmenes de cartas de Cortázar para profundizar en la experiencia del escritor argentino.  

“Nos asomamos detrás del escenario y vemos lo que está ocurriendo en la mente de Cortázar durante el proceso de edición, las expectativas que tenía de esta obra, sus dudas, su entusiasmo”, comentó.

El juego que nunca acaba 

Además de llevarlo en el nombre, “Rayuela” lleva lo lúdico desde su estructura abierta con opciones para que el lector decida cómo leerla, hasta la invención de nuevos idiomas y juegos de palabras, pasando por el coqueteo con la música y la escritura jazzística.

Para Córdoba, uno de los puntos clave de la novela es la libertad: “En 1963 ya resonaban las reverberaciones del verano del amor, ya había hippies, que naturalmente conectaron con ‘Rayuela’. Con ese espíritu de libertad que postula. Con esa tendencia al caos necesario, y con ese planteamiento de ‘queremos el mundo y lo queremos ahora’”.

¿Puede “Rayuela” resonar en los jóvenes actuales? Contestó en tono juguetón: “Bueno, los hippies, excepto los muy quedados, ya se extinguieron. Aterrizando en esta época, digamos, ¡los emos! Neta que los emos tienen una conexión con ‘Rayuela’. Es evidente que los emos han de adorar a  La Maga (personaje), la que canta y hace sufrir al desgraciado ése (Oliveira)”.

¿Nacida para ser eBook? 

Desde las primeras páginas, “Rayuela” invita al lector a tener un rol activo: cuenta con un “tablero de instrucciones”, un instructivo para leer los breves capítulos de la novela de distintas formas.

Con este tablero, Cortázar se adelantaba al hipertexto: el tener una navegación que permita al lector superar la lectura convencional, es decir, de principio a fin. Leer con mayor libertad.

A la luz de los libros electrónicos, “Rayuela” bien podría usar enlaces y programación en su índice para dar esta experiencia única de lectura que proponía Cortázar.

Sin embargo, la digitalización de la obra de Cortázar es asunto pendiente.