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a 10 toneladas de peso


Estamos ciegos ante la inmensidad del espacio, lo que nos recuerda lo vulnerables que somos en el Universo

En la ficción hollywoodense, solo “Harry Stamper” pudo salvar a la humanidad ante la inminente colisión de un asteroide del tamaño de Texas en la película de 1998 “Armageddon”, protagonizada por Bruce Willis. 

En la trama, después de que la NASA detecta la trayectoria del monstruoso objeto, no queda más que enviar una misión tripulada para que haga explotar in situ al asteroide mediante técnicas de perforación petrolera. Nada mal para echar a andar la imaginación del 
espectador. 

Nada más alejado de la 
realidad. 

Mañana, tarde y noche, cientos –quizá miles– de ojos de todas partes del mundo vigilan el espacio en observatorios profesionales o a través de telescopios amateurs. Los objetos de interés van desde estrellas fugaces hasta planetas con condiciones similares a los de la Tierra. 

Pero no son suficientes y nunca lo serán para poder detectar el ingreso de objetos próximos a la Tierra (o Near Earth Objects, NEO, en inglés). 

Aquí en la Tierra estamos más preocupados vigilando que un misil no se estrelle en Palestina o Israel, o al pendiente de que Irán y Corea del Norte no conduzcan más pruebas nucleares. Para ello existe la tecnología más avanzada de rastreo de misiles (ahí está el Domo de Hierro israelí). 

Prácticamente estamos ciegos ante la inmensidad del espacio, lo que nos recuerda lo vulnerables que somos en el Universo. Tanto, que hasta un diminuto meteoro con un diámetro de 15 metros puede llevar al hospital a más de mil personas por daños colaterales (la mayoría lesionados por vidrios rotos, resultado del estallido del meteoro al entrar a la atmósfera celeste). 

Nuestras capacidades tecnológicas apenas nos dan para detectar la trayectoria de grandes objetos, a veces casi del tamaño de la Luna, lo que nos pone a la merced de la puntería que tengan los “pequeños” objetos próximos a la Tierra. 

Todos contra el meteoro

Según Foreign Policy, WISE, un telescopio espacial en órbita de la NASA, ha podido acumular información para estimar que hay aproximadamente 20 mil objetos próximos a la Tierra con un diámetro mayor a 100 metros. Es la mejor estimación que se ha hecho a la fecha, la mala noticia es que los astrónomos creen que apenas se han encontrado un 25 por ciento de las rocas espaciales en trayectoria con la Tierra.  

Por eso mientras la atención se centraba en el paso del asteroide de 45 metros nombrado DA14, nadie vio venir –ni podría haberlo visto con anticipación– el meteoro que se estrelló en la provincia de Cheliábinsk, en los Urales rusos. 

Hasta el momento no se ha podido concluir que ambos fenómenos estén o no relacionados. A 27 mil 700 kilómetros de distancia de la Tierra, el DA14 ha sido el objeto con el récord de distancia más corta que se ha registrado desde que se usan telescopios. 

Para evitar sorpresas desagradables, la Unión Europea ha puesto en marcha el programa internacional NEOShield, cuyo “objetivo principal es investigar en detalle las tres técnicas “más prometedoras” de reducción de amenazas antiasteroides: Impactadores cinéticos, tractores de gravedad y el método explosivo de desviación”. 

El proyecto NEOShield será coordinado desde el Instituto de Planetología de Berlín (parte de la Agencia Espacial Alemana DLR), con la participación de instituciones y empresas de Europa, Estados Unidos y Rusia.

Naciones Unidas también está investigando sobre el tema y para ello cuenta con el Comité Especial Sobre los Usos Pacíficos del Espacio, que a su vez cuenta con un subcomité de ciencia y tecnología con un equipo internacional de asesores enfocados en encontrar la mejor manera de coordinar las “detecciones, advertencias, respuestas y las posibles desviaciones” de asteroides con potencial de impacto en la Tierra (aquellos que midan más de 100 metros de diámetro).

El hecho es que actualmente hay especialistas estudiando de qué manera desviar la trayectoria de un objeto espacial. Parece ciencia ficción, pero no lo es. 

“El Sistema Solar es un lugar muy peligroso para vivir: basta con mirar a la superficie de la Luna o Mercurio, están totalmente cubiertos de impactos”, dijo a Bloomberg John Zarnecki, profesor de ciencia espacial en Open University británica.  

Así que lo único que nos puede salvar por el momento es el altísimo margen de error que tienen estas erráticas rocas espaciales. 

Casi como la ficción

Un comité especial de la ONU estudia la técnica “Gravity Tractor” para desviar el trayecto de asteroides que amenacen a la Tierra. Esto consistiría en enviar una nave espacial cerca de la roca en cuestión; la presencia de su campo gravitatorio inherente para desviarlo. A diferencia de “Armageddon”, la misión sería con una nave no tripulada y no involucra explosiones de por medio.

¿Por qué hay cámaras 
en autos rusos?

No ha habido un meteoro tan videograbado en la historia como éste. ¿La razón? Además de las cámaras de seguridad que alcanzaron a captar el momento del resplandecimiento del meteoro, más de una docena de cámaras colocadas en los automóviles lograron grabar justo cuando entró en contacto con la atmósfera. Rusia es uno de los países más corruptos del mundo (ocupa el lugar 133 de Transparencia Internacional), sus policías de tránsito son conocidos por prepotentes y extorsionadores. Para registrar los abusos, los rusos se defienden grabando en video cada uno de sus trayectos en auto. Es por eso que es común ver las calles y carreteras de Rusia en las compilaciones de fails o choques automovilísticos de YouTube. Quién iba a pensar que serviría para mostrar tantos ángulos del meteoro.