Mictlantecuhtli, también conocido como el Señor del Inframundo, hace referencia a dos palabras: Mictlán, mansión de los muertos y Tecutli, señor, señala la investigadora Jenny González de Oca de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La mitología mexica indica que Mictlantecuhtli es el señor de la oscuridad y fue creado por los dioses Huitzilopochtli y Quetzalcóatl en el Omeyocan, quienes pensaron que para valorar la vida, había que crear al dios de la muerte.

Esta deidad ha recibido otros nombres como: Aculnahuácatl y Tzontémoc, mientras que Mesoamérica fue nombrado Ixtupec, que significa rostro quebrado y Sextepehua, esparcidor de cenizas

Según el Códice Borgia, la apariencia del dios del inframundo era antropomorfa y semidescarnada y se dice que los mexicas lo consideraban omnipresente. Tenía manchas amarillas en todo el cuerpo que contrastaba con su color blanquecino.

¿Qué dice la leyenda mexica?

Este dios mexica era el encargado de regir sobre la muerte de los seres humanos, ya que un día Quetzalcóatl bajó al inframundo y depositó su semen sobre unos huesos molidos que dieron vida al hombre.

Desde ese momento custodia esos restos y se le relacionan con la semilla de la vida.

Lee: Festejo para revivir la tradición de San Mateo Xalpa

“Mictlantecuhtli ejercía funciones que pudieran resultarnos paradójicas, como el otorgar y fomentar la vida. Por ejemplo, esta deidad de la muerte era invocada durante los ruegos que se hacían para la exitosa gestación del feto humano; este extraño protagonismo tiene su explicación en el poder regenerativo de los huesos-semillas. Sin embargo, es su carácter temible el que predomina en la cosmovisión prehispánica”, señala el arqueólogo Leonardo López Luján.

El Día de Muertos es una fecha muy importante para la cultura mexicana pues se trata de una celebración en la que, según se cree, las ánimas regresan del más allá para reunirse con la gente que habita el mundo de los vivos.