Paul McCartney y punk normalmente no van en una misma oración, pero en el caso del juicio en contra de tres integrantes del colectivo anti-establishment ruso Pussy Riot, ya nada es imposible.

Que la muestra más reciente de apoyo venga del ex Beatle, le dio una nueva dimensión de notoriedad a la causa que busca defender la libertad de expresión en la Rusia del régimen de Vladimir Putin.

El viernes 17 de agosto, la juez Marina Syrova sentenció a dos años de prisión a Maria Alyokhina, Nadezhda Tolokonnikova y Yekaterina Samutsevich, tres de las integrantes de Pussy Riot. ¿El delito? Un acto de punk indecente: haber interpretado al interior de la Catedral de Cristo Salvador de Moscú la canción “Virgen María, ¡líbranos de Putin!”, una “oración punk” –como la denominaron– con letra de protesta.

Lejos de que el anuncio de encarcelamiento las silenciara, el colectivo feminista estrenó el mismo día una nueva canción: “Putin Enciende los Fuegos”, otro track punk de dos minutos y medio.

Con los ojos del mundo puestos en el stream del juicio, las Pussy Riot se dieron el lujo de hacer –o provocar– dos actos de protesta sin mover un dedo: estrenar su nueva canción vía el periódico británico The Guardian (su acto más reciente de insubordinación), y provocar una ola de protestas de simpatizantes no solo en Rusia, también en otras ciudades del mundo.

Tribunales, libertad y arte

Nadia, Katia y Masha fueron formalmente acusadas de “vandalismo con la intención de incitar al odio religioso”.

Dicha sentencia parece no solo caer sobre las tres mujeres, también sobre las artes y las redes sociales, lo que ha impulsado un movimiento global de apoyo.

El arte se caracteriza por enaltecer los sentimientos y la libertad de expresión. Pero en un país como la Rusia de Putin, Pussy Riot supo sacar ventaja de manera inteligente: es más fácil transmitir protesta con actitud punk y con tres mujeres que visten con pasamontañas, leggings y vestidos coloridos, que en un cuadro de acrílico y pinceladas abstractas.

Esto provocó que las muestras de apoyo fueran más que simples hashtags en Twitter. A lo largo de los días de espera del juicio, diversas muestras de apoyo, manifestación y protesta se dieron a conocer en ciudades alrededor del mundo y el cosmos de las artes, sobre todo en línea.

Lo que muchos no saben es que las integrantes de este colectivo, además de ser la expresión punk en su esplendor, son artistas.

Maria Alyokhina tiene 24 años, es poeta y estudiaba en el Institute of Journalism and Creative Writing, además es mamá de un niño de cinco años. Podría ser el alma de la “letra” en sus canciones de protesta.

Nadezhda Tolokonnikova también es mamá. Tiene una niña de 4 años, estudió filosofía y es artista visual, probablemente la “autora intelectual” en la elección de la vestimenta colorida y el pasamontañas.

Y por último, Yekaterina Samutcevich, artista visual de The Alexander Rodchenko School of Photography and Multimedia, tiene 29 años.

El poder del arte al servicio de la transformación sociopolítica. Todos los ojos estarán puestos en esa celda.

#FreePussyRiot

Algunas figuras de la música y el arte dieron a conocer su apoyo a las chicas punk, entre ellos la banda Red Hot Chili Peppers, Peter Gabriel, Madonna, Björk, Paul McCartney, Sting y la poeta rusa Natalia Fedorova.

Paul MacCartney

“Queridas Nadia, Katia y Masha. Les escribo para mostrarles mi apoyo en estos momentos de dificultad (…) confío en que las autoridades rusas respeten los principios de la libertad de expresión para todos los ciudadanos de su país y no
las castiguen por su protesta”

Sting

“Es terrible que las Pussy Riot podrían enfrentar una sentencia de hasta siete años en la cárcel (…) El sentido de proporción –y el sentido del humor– es una señal de fuerza, no de debilidad (…) ojalá permitan que estas mujeres, artistas, vuelvan a sus vidas y a sus hijos”

Madonna

“No quiero ser irrespetuosa ni con la Iglesia ni con el Gobierno, pero esas tres chicas: Masha, Katya y Nadya, ya han pagado por lo que hicieron. Rezo por su libertad. Merecen el derecho a ser libres”

Natalia Ferdorova

“La historia está reciclándose en el absurdo juicio al estilo Kafka con Pussy Riot, los mismos métodos hoy que en los tiempos soviéticos”

Björk

Como músico y madre quisiera expresar fervientemente que no estoy de acuerdo con que las encarcelen por su performance de protesta pacífica (…) en mi opinión las autoridades rusas deberían dejarlas ir a casa (…) quisiera que me acompañaran en el escenario con una canción en particular (‘Declare Independence’)”

Letras y Punk

En el último comunicado del 8 de agosto, hablaron sobre la historia de las protestas en Rusia y la literatura con la que se identifican e inspiran.

Tolokonnikova habló sobre “Oberiu”, un movimiento de poesía del absurdo que también sufrió de opresión a mitades del siglo 20. La artista visual dijo que “es lo mismo que con los poetas del ‘Oberiu’, quienes siguieron como artistas hasta el final (…) no nos consideramos derrotadas (…) el arte de crear la imagen de una época no conoce ganadores o perdedores”.

Alyokhina hizo referencia al poeta Joseph Brodsky, exiliado en 1972. La periodista afirma que los métodos aplicados son muy parecidos a los del juicio de Brodsky, “sus poemas fueron definidos como ‘tan mencionados’ (…) nuestras disculpas están siendo definidas como ‘tan mencionadas’, aún cuando eso es ofensivo” (…) en épocas anteriores se les encontró en Franz Kafka y Guy Debord. Creo que tengo la honestidad y la franqueza, tengo sed de la verdad, y estás cosas nos hacen a todos un poco más libres. Lo veremos”.