Juan García Esquivel fue un compositor e ingeniero eléctrico que, decía, venía de Marte.

Y no era exagerado, pues, hasta los grandes cantantes de su época, como Frank Sinatra, se referían a su música como sonidos que provenían del espacio, de otro mundo.

Ahora este músico, originario de Tampico, Tamaulipas, ha inspirado al Instituto Politécnico Nacional (IPN) para realizar un festival que lleva su nombre. En su segunda edición, que se realizará hasta el 5 de diciembre, atenderá tres líneas de acción: Innovación y tecnología en favor del arte; Identidad y pertenencia; y Diversidad e inclusión.


“Aunque seamos parte del área cultural, tenemos que alinearnos a ejes transversales que respondan a la internacionalización. Se está buscando trabajar desde la inclusión social de todos los grupos, gente con discapacidad, grupos indígenas, diversidad LGBT, perspectiva de género y rechazo hacia la violencia”, explica Omar Matamoros, encargado de la Dirección de Difusión Cultural del IPN.

Después de los aprendizajes obtenidos en 2020, este 2021 regresan con una segunda edición más fuerte y renovada. Este año apuestan por una oferta totalmente en línea, conformada por 44 actividades, entre música, artes escénicas, presentaciones literarias, cine y danza.

“La verdad es que ya hemos optado un modelo muy eficiente en cuanto a la producción en línea, de eventos y no solamente de música, sino también de danza, literatura, talleres, la Orquesta Sinfónica, toda nuestra oferta que normalmente se llevaba de manera presencial”, explica.

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Y así, llevando como bandera el legado de Juan García Esquivel, con este festival, la Difusión Cultural del IPN busca dejar huella en el espectro de la virtualidad.

Además, de refrendar la importancia de las artes en la institución académica con charlas orientadas hacia la parte cultural, de desarrollo sostenible, turismo cultural y perspectiva de género.

“Anteriormente la educación consideraba únicamente la parte técnica; sin embargo, ahora la cultura y el deporte ya forma parte del modelo educativo como una parte integral de las y los estudiantes. Para nosotros tener esta oferta para la comunidad politécnica es importante como oferta formativa”, aclara.

Por ello, afirma, la importancia de que el festival cuente con actividades que respondan a la parte académica y artística. Para su realización, el Festival Juan García Esquivel contó con varias alianzas y colaboraciones como la Red Mexicana de Festivales Cinematográficos y el INBAL.

Asimismo, contaron con el apoyo del estado invitado, Puebla, y de su Secretaría de Cultura.

“El objetivo es trabajar con la comunidad politécnica, sin considerar ninguna situación económica, racial, sexual como un factor para limitar el acceso a la cultura y actividad artística. Nuestra dirección está tomando ese rumbo en el que, finalmente, una persona que esté, o no, en el Politécnico tenga acceso a actividades de gran calidad sin ninguna limitación y barrera, estamos caminando en ese sentido”, concluye Omar Matamoros.