"Rehtaeh hoy se ha ido debido a que cuatro jóvenes pensaron que violar a una joven de 15 años estaba bien, y que distribuir una foto para arruinar su espíritu y su reputación sería divertido”
Leah ParsonsMadre de una víctima más de ciberbullying

En octubre de 2012, el suicidio de la adolescente Amanda Todd por ciberbullying o acoso cibernético conmocionó a Canadá. 

Hoy, los ojos del país están puestos sobre la joven canadiense Rehtaeh Parsons, de 17 años, quien murió el domingo 7 de abril tras haber sido víctima de bullying durante más de un año a raíz de un supuesto caso de violación.

La estudiante de nivel bachillerato en Halifax, Nueva Escocia, fue hospitalizada el jueves 4 de abril después de haber intentado ahorcarse. Fue desconectada de la máquina que la mantenía con vida el pasado domingo. 

Leah Parsons, madre de la víctima, escribió en una página de Facebook que abrió en memoria de la menor este lunes: “Rehtaeh hoy se ha ido debido a que cuatro jóvenes pensaron que violar a una joven de 15 años estaba bien, y que distribuir una foto para arruinar su espíritu y su reputación sería divertido”. La presunta agresión sexual que sufrió “Rae”, como la apodaba su madre, fue en noviembre de 2011.

“Nunca la dejaron en paz. Tuvo que retirarse de la comunidad. Sus amigos se pusieron en su contra. Las personas la molestaban. Jóvenes que no conocía comenzaron a enviarle mensajes de texto y a establecer contacto en Facebook para pedirle que tuvieran sexo. Simplemente es algo que nunca tuvo fin”, dijo la madre al diario canadiense CBC News.

Leah Parsons también acusa al sistema judicial, pues la Real Policía Montada de Canadá nunca procedió con los cargos debido a que la evidencia era insuficiente. 

“Hay muchos factores qué considerar además de la foto en sí misma; las edades, quién envió el material, las computadoras, así que es complejo”, citó CNN a Scott MacRae, vocero de la policía. 

“Entendemos que la gente quiere respuestas y que la gran pregunta aquí es por qué ocurrió o por qué no hubo cargos y lo entendemos. No tratamos de evitar la culpa”.

El sistema judicial y los agresores “(…) tomaron la vida de mi bella hija”, escribió Leah. 

“Cuando Rehtaeh nació, dediqué todo para ella y le prometí el mundo. Otros se lo arrebataron”.