Los científicos Benjamin List y David MacMillan fueron anunciados como los ganadores del Premio Nobel de Química 2021 por el desarrollo de una nueva herramienta para la construcción molecular: organocatalysis, que ha tenido un gran impacto en la investigación farmacéutica y ha hecho que la química sea más ecológica.

List, quien es director del Max-Planck-Institut, comentó que estaba desayunando junto a su esposa en un café cuando recibió la llamada que le daría a conocer la noticia del galardón.

“Llegó la llamada y en la pantalla del teléfono decía Suecia y nos miramos con incredulidad, como en broma, ‘¿es esta la llamada?’ Ya sabes, salí, y fue la llamada. Así que eso fue realmente, no sé, fue como un sueño”, dijo el laureado en entrevista con los Nobel.

El investigador alemán aseguró que era difícil explicarle esto a las personas que no son químicos, incluso a los químicos sintéticos, porque realmente piensa que las moléculas que desarrollan tienen cierta belleza.

“Hacerlas es como crear algo hermoso y, sobre todo, si son productos naturales. De alguna manera, los productos naturales tienen una belleza particular a menudo, además si esta salva vidas. Nosotros, como químicos, a menudo, ya sabes, somos personas responsables de los desechos plásticos u otros”, dijo Benjamin.

Muchas áreas de investigación e industrias dependen de la capacidad de los químicos para construir moléculas que puedan formar materiales elásticos y duraderos, almacenar energía en baterías o inhibir la progresión de enfermedades, para lo que se requiere de catalizadores, que son sustancias que controlan y aceleran las reacciones químicas, sin llegar a formar parte del producto final.

Por lo tanto, los catalizadores son herramientas fundamentales para los químicos; sin embargo, por mucho tiempo se creyó que, en principio, solo había dos tipos: metales y enzimas.

List y MacMillan desarrollaron, en 2020, un tercer tipo de catálisis: asymmetric organocatalysis, que tiene su base en pequeñas moléculas orgánicas.

“Este concepto de catálisis es tan simple como ingenioso, y el hecho es que muchas personas se han preguntado por qué no lo pensamos antes”, expresó Johan Åqvist, presidente del Comité Nobel de Química.

Líderes en el campo

David MacMillan, quien es profesor en la Universidad de Princeton, se enteró de que había ganado el Premio Nobel de química 2021 a través de un mensaje de texto que le llegó de Estocolmo. Primero, pensó que se trataba de una broma, ya que su nombre venía mal escrito.

“He tenido muchos excompañeros de trabajo traviesos a lo largo de los años, simplemente asumí que era uno de ellos haciendo una broma, así que en realidad me volví a dormir”, confesó el laureado.

MacMillan contó que luego List se contactó con él para decirle del galardón; sin embargo, seguía creyendo que se trataba de una broma, por lo que le apostó mil dólares a que esto no estaba sucediendo.

“Me volví a dormir y luego me desperté con mi teléfono volviéndose loco, y yo tenía $ 1,000 menos, pero era una persona muy feliz”, expresó.

Benjamin List y David MacMillan han demostrado que los catalizadores orgánicos se pueden utilizar para impulsar multitud de reacciones químicas, para que más investigadores pueden construir de manera eficiente cualquier cosa, desde nuevos productos farmacéuticos hasta moléculas que pueden capturar la luz en las células solares.

Los catalizadores orgánicos tienen un marco estable de átomos de carbono, al que se pueden unir grupos químicos más activos. Estos suelen contener elementos comunes como oxígeno, nitrógeno, azufre o fósforo, lo que significa que son tanto ecológicos como económicos de producir.

La medalla Nobel de Química

Fue diseñada por el escultor y grabador sueco Erik Lindberg y representa a la naturaleza en la forma de una diosa parecida a Isis, emergiendo de las nubes y sosteniendo en sus brazos una cornucopia. El velo que cubre su rostro frío y austero lo sostiene el Genio de la Ciencia.

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