A través de sus padres Nick Cave se acercó a la lectura desde temprana edad, ya que su padre enseñaba lengua inglesa y su madre era bibliotecaria en la secundaria que él estaba, el joven nacido en Warracknabeal, radicó junto a su familia en Wangaratta poblado rural de Victoria, Austraila, pero eso no le impidió estar empapado en letras.

Cave empezó leyendo los clásicos de la literatura como “Crimen y castigo” de Dostoevsky o “Lolita de” Nabokov, su primer acercamiento a la música se dio a los nueve años, cuando fue suscrito al coro de la catedral de Wangaratta.

Pero 10 años después el duelo llegaría a su vida con el fallecimiento repentino de su padre, quien murió a causa de un accidente automovilístico, esto le generaría un vacío interior a Cave, donde lo único que germinó fueron palabras que se empezaron a encauzar hacia lo que después sería la composición musical.

El joven tenía aptitudes en el arte plástico ya que estaba matriculado para estudiar pintura en el Instituto de Tecnología Caulfield, pero prefirió botar el pincel e irse de lleno a la música, al dejar la escuela y el reciente deceso, su depresión encontró cobijo en el uso de heroína.

Covers de David Bowie, Alice Cooper o Lou Reed eran improvisados por Cave en su etapa temprana musical en un sexteto que formó en su alma mater, el cual posteriormente se convirtió en un cuarteto y en 1977 tomaron el nombre The Boys Next Door para empezar a tener su propio material original.

El grupo no tardaría en tomar fuerza en la escena post-punk de Melbourne, lo que les sacó de Australia para llevarlos a Londres y a Berlín Oeste, para ese momento ya habían cambiado nuevamente su nombre a The Birthday Party.

Después de alcanzar el éxito y con ello rozar los excesos de las drogas y el alcohol, la alineación se separó en 1983, para ese entonces Cave ya era reconocido por hacer referencia en sus canciones al Viejo Testamento con el libertinaje, pecado y la perdición.

El comienzo de su mayor faceta musical con el ensamble Nick Cave & The Bad Seeds se daría el mismo año con el guitarrista Blixa Bargeld de Einstürzende Neubauten, el bajista Barry Adamson, Mick Harvey como baterista y Hugo Race en la guitarra de acompañamiento, su primera tocada se dio el 31 de diciembre de manera formal.

Miembros van y vienen desde entonces y tras 35 años de la formación, 16 álbums de estudio han llegado a los anaqueles, pero definitivamente el camino no ha sido fácil para Cave, sobretodo en los últimos años, cuando nuevamente la muerte tocó a su puerta.

Transformar la pérdida en arte

Después de que su hijo Arthur de 15 años cayera de un acantilado en Ovingdean, cerca de Brighton, England y falleciera por complicaciones del accidente, Cave, quien se encontraba en el estudio de grabación para maquilar nuevo material, detuvo su proceso creativo para cambiarlo y hacer catarsis con este nuevo duelo que llegaba a su vida.

El material que se tenía contemplado fue descartado, nuevas canciones llegaron a las consolas de grabación y así fue como llegó “Skeleton Tree” en 2016 además del documental “One More Time with Feeling” en el que el cantante aprovechó para sacar sus demonios internos y se acerca al foro donde estuvieron preparando el nuevo disco.

Tanto la placa como el testimonial han recibido el completo abrazo de la crítica y los fanáticos de Cave, por considerarse una mirada sincera al interior de un momento tan personal del artista.

Las otras colaboraciones

Además de tener a su banda principal, Cave ha colaborado como compositor de soundtracks de distintas películas, lo cual empezó de manera informal en 1986 en la película “Dogs in Space” de Richard Lowenstein en la que el intérprete utilizó parte de la canción “Shivers” de su banda The Boys Next Door.

Además el cineasta teutón Wim Wenders ha usado sus canciones en varias de sus producciones como en “Las alas del deseo” (1987) y su secuela “Tan lejos ¡Tan cerca!” (1993), “Hasta el fin del mundo” de 1991 entre otras.

En 2005 colaboró junto a Warren Ellis para hacer la música de “The proposition”, cinta de la que Cave también escribió el guión.

Andrew Dominik –quien dirigió el documental de Cave– acercó al duo para que también hicieran la música de su película “El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford” en 2006 y tres años compusieron el sountrack de “The Road” la cual se basó en la novela homónima de Cormac McCarthy.

Cave el escritor

Otra faceta que a Cave se le ha dado es la de soltar la mano en la ficción, ya que desde 1989 publicó su primer novela “Y el asno vio al ángel”, aunque un año antes salió “King ink” una recopilación de su poesía, canciones, obras de teatros y demás de sus escritos.

En 1997 llegó a librerías una segunda parte titulada “King ink II”, pero tendrían que pasar 20 años para que su segunda novela fuese publicada “La muerte de Bunny Munro”.

Las recopilaciones de sus canciones se han hecho en “Complete Lyrics” (2001) y “The Complete Lyrics: 1978–2006” (2007), en 2016 salió a la venta “The Sick Bag Song” donde Cave hace crónica de sus giras con la banda y plasma su encuentro con Estados Unidos y los temas recurrentes que le aquejan y avivan su creatividad.